La Secretaría de Hacienda y Crédito Público informó que la agencia calificadora S&P Global Ratings ratificó la calificación de la deuda soberana de largo plazo en moneda extranjera de México en BBB, con perspectiva negativa, manteniendo al país dos escalones dentro del grado de inversión.
Confianza en fundamentos macroeconómicos
“Esta decisión confirma la confianza de la agencia en los fundamentos macroeconómicos e institucionales de México, así como en su capacidad para mantener acceso estable a los mercados internacionales de capital”, expresó la dependencia en un comunicado.
En su evaluación, S&P revisó la perspectiva de estable a negativa. Hacienda destacó que la calificadora reconoció la estabilidad política, el tipo de cambio flexible, la autonomía y credibilidad del banco central, la conducción prudente de las políticas fiscal y monetaria, y la resiliencia de la posición externa del país.
“Estos elementos han permitido preservar la estabilidad macroeconómica en un entorno internacional complejo, caracterizado por elevada incertidumbre comercial, episodios de volatilidad financiera y condiciones globales aún restrictivas”, señaló Hacienda.
Enfoque pragmático en T-MEC
La agencia también indicó que espera un enfoque pragmático en las negociaciones del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), lo que contribuiría a mantener la estabilidad de los flujos comerciales regionales.
La dependencia dirigida por Edgar Amador afirmó que S&P reconoció una mayor apertura del gobierno a la participación del sector privado para impulsar el crecimiento. Destacó el Plan México como estrategia para fortalecer inversión, empleo, autosuficiencia energética y alimentaria, y desarrollo de sectores estratégicos mediante inversiones públicas, privadas y mixtas.
Riesgos señalados por S&P
“La perspectiva negativa refleja el riesgo de una consolidación fiscal muy lenta, debido principalmente al bajo crecimiento económico, que resulta en un aumento más rápido de lo esperado en los niveles de deuda pública y una mayor carga de intereses. El esperado apoyo fiscal sustancial y continuo a Pemex y a la CFE seguiría agravando la rigidez fiscal de México. Un deterioro inesperado de las estrechas relaciones comerciales y económicas de México con Estados Unidos podría debilitar la sólida posición externa del país”, explicó S&P Global Rating.
En un escenario adverso, la calificadora advirtió que en los próximos 24 meses “podríamos rebajar la calificación de México si no logra reducir sus déficits fiscales de manera oportuna, lo que estabilizaría y controlaría la deuda pública, la carga de intereses y los pasivos contingentes”.



