Jalisco registró en abril la creación de 11 mil 264 empleos formales, de acuerdo con datos del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). Con este resultado, la entidad se colocó en el tercer lugar a nivel nacional en generación de empleo formal, por debajo del Estado de México y Coahuila. Sin embargo, el balance del mercado laboral no es completamente positivo. Aunque se generaron nuevas plazas, el Estado continúa perdiendo patrones, lo que refleja una debilidad en la estructura empresarial.
Impulso sectorial y ajuste de expectativas
Mireya Pasillas, catedrática de la Escuela de Negocios del ITESO, explicó que el desempeño de abril estuvo impulsado principalmente por la recuperación de tres sectores: comercio, servicios e industria de la transformación. “En el caso del sector comercio es muy positivo porque venía con caídas en el año, de hecho en el acumulado enero-abril todavía estamos con números negativos, pero ya hubo una recuperación en este mes”, señaló.
La académica recordó que a inicios de año se estimaba la generación de 32 mil empleos para Jalisco en 2026. Sin embargo, esa proyección ya fue ajustada a la baja debido al comportamiento observado en los primeros meses del año. “No creemos que se vayan a alcanzar los 32 mil empleos estimados a principios de año porque si uno compara el crecimiento acumulado con el mismo cuatrimestre del año anterior tenemos una caída del 23.9 por ciento”, explicó.
Cifras de empleo formal en el cuatrimestre
De acuerdo con cifras del IMSS, entre enero y abril de este año se han creado 18 mil 921 empleos formales en Jalisco. Esta cifra es inferior a los 24 mil 872 puestos generados en el mismo periodo de 2025, lo que confirma una desaceleración en la creación de empleo. “Sigue siendo una generación muy baja comparada con los años 2023 y 2024”, añadió Pasillas.
A nivel nacional, en abril se generaron 23 mil 923 nuevas plazas formales. En el acumulado de enero a abril, el país registró 231 mil 527 empleos, cifra superior a los 179 mil 289 del mismo periodo del año pasado, lo que representa un crecimiento de 29.1 por ciento.
Pérdida persistente de patrones
En contraste con el comportamiento del empleo, el número de patrones continúa a la baja en Jalisco. En abril se perdieron 179 registros patronales, mientras que en el acumulado de enero a abril la disminución asciende a mil 117 patrones. Si se considera el máximo histórico registrado en noviembre de 2023, la caída acumulada es de 4 mil 168 patrones, con lo que se acumulan 21 meses consecutivos de disminuciones en este indicador.
“Lo que no es normal es que ya llevamos muchos meses con esas caídas acompañadas de una desaceleración en el empleo formal, eso es preocupante”, advirtió la especialista. Pasillas agregó que esta tendencia también está relacionada con una baja en la inversión productiva, la cual ha mostrado retrocesos sostenidos durante los últimos meses. “Llevamos como 19 a 20 meses donde la inversión productiva ha venido cayendo y esto lo que te dice es que hay salida de empresas y un problema en el registro patronal por cuestiones económicas más que regulatorias”, concluyó.
Riesgos de la disminución de patrones en México
La reducción de patrones registrados ante el IMSS implica riesgos relevantes para la economía formal, ya que refleja una menor cantidad de empresas activas y potenciales empleadoras. Diversos análisis del sector privado y académico señalan que esta tendencia puede debilitar la capacidad de generación de empleo estable y reducir la base productiva del país.
Uno de los principales efectos es la menor creación de puestos de trabajo formales, debido a que el crecimiento del empleo suele depender de la apertura o expansión de empresas. Cuando disminuyen los patrones, también se reduce el dinamismo del mercado laboral y se limita la contratación.
Otro riesgo es el aumento de la informalidad, ya que trabajadores y microempresas que dejan de registrarse en el sistema formal pueden migrar a esquemas sin seguridad social ni prestaciones. Esto debilita la recaudación fiscal y la protección laboral.
Especialistas también advierten que la caída de patrones puede estar asociada a factores como incertidumbre económica, mayor carga regulatoria o inseguridad, lo que impacta especialmente a micro y pequeñas empresas, que representan la mayoría del tejido empresarial.
A nivel estructural, la reducción sostenida de empresas formales puede frenar la inversión productiva y limitar la expansión de sectores como la industria y los servicios, generando un crecimiento económico más débil y concentrado en pocas unidades económicas.



