Desde 1960, la participación de las mujeres en la economía mexicana creció del 6% al 46% en 2025, según el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO). Este incremento ha ido de la mano con cambios demográficos significativos: la decisión de ser madre se transformó, pasando de un promedio de 7 hijos por mujer a menos de 2 en la actualidad.
Brecha salarial y educación
La brecha salarial se redujo a la mitad: del 27% en 1995 al 13% en 2025. Además, las mujeres ahora representan el 53% de la matrícula universitaria, frente al 47% de los hombres. Sin embargo, persisten disparidades en la elección profesional: las mujeres se concentran en áreas como docencia, cuidado y servicios, mientras que los hombres predominan en ingenierías y ciencias computacionales, que tienen mayor demanda laboral.
Cambios demográficos
En 1960, las familias tenían en promedio 6.8 hijos; para 2023, la cifra cayó a 2.1. Las mujeres también se casan 10 años más tarde que hace seis décadas y viven, en promedio, 6 años más que los hombres. A pesar de la baja en nacimientos, la tasa de fecundidad en México sigue siendo superior a la de países como Japón, Estados Unidos, Chile y Brasil, donde se registran entre 1 y 2 nacimientos por familia.
Analfabetismo y educación superior
El informe del IMCO, con motivo del Día de las Madres, destaca un contraste histórico: en 1900, el 78% de las mujeres era analfabeta; hoy, representan el 53% de la matrícula universitaria. No obstante, la incorporación tardía de la licencia parental a los derechos laborales limita la permanencia y el crecimiento de las mujeres en empleos formales. Las licencias por maternidad se mantienen en niveles similares a los de 1970, cuando las mujeres apenas constituían el 18% de la fuerza laboral.
Propuestas del IMCO
El IMCO propone adaptarse a las nuevas dinámicas laborales mediante una licencia parental compartida de hasta 40 semanas, con un reemplazo salarial del 60% al 70%, financiada entre el Estado, empleadores y trabajadores. También sugiere adoptar modalidades de trabajo flexible, como esquemas híbridos u horarios escalonados, para que la maternidad no aleje a las mujeres del mercado laboral.



