El Servicio de Administración Tributaria (SAT) anunció que a partir de mayo de 2026 endurecerá la supervisión sobre las transferencias bancarias en México. La medida busca fortalecer la fiscalización digital y ampliar el control sobre los movimientos financieros de los contribuyentes, con el objetivo de combatir la evasión de impuestos.
¿Qué transferencias podrían ser multadas?
El SAT incrementará el intercambio de información con bancos y plataformas fintech para detectar inconsistencias fiscales. Entre los movimientos que podrían generar sanciones se encuentran:
- Omisión de ingresos: Si una persona recibe transferencias que el SAT considera ingresos y no las declara, la autoridad puede detectar discrepancias mediante el cruce de datos bancarios.
- Depósitos injustificados: Cuando no se puede demostrar el origen del dinero con documentos válidos, el SAT puede clasificar esos recursos como ingresos omitidos y exigir el pago de impuestos.
- Uso de cuentas de terceros: Recibir pagos por actividades económicas en cuentas de familiares o amigos puede interpretarse como ocultamiento de ingresos.
- Falta de facturación: Quienes reciban pagos por actividades comerciales sin emitir facturas electrónicas podrían enfrentar sanciones fiscales.
- Préstamos sin contrato: Los préstamos entre particulares deben contar con contratos firmados para evitar que sean considerados ingresos gravables.
- Depósitos en efectivo elevados: Los bancos están obligados a reportar al SAT los depósitos en efectivo superiores a 15 mil pesos mensuales.
Multas y recomendaciones
Las sanciones económicas pueden ir del 20 al 100 por ciento del monto no declarado o del impuesto omitido, además de recargos y actualizaciones. En algunos casos, las multas podrían superar los 34 mil pesos e incluso derivar en procedimientos legales si la autoridad detecta irregularidades graves.
Ante este panorama, especialistas recomiendan llevar un registro detallado de las transferencias, conservar contratos y facturas, declarar correctamente todos los ingresos y evitar el uso de cuentas de terceros para operaciones comerciales.
Con estas medidas, el SAT busca fortalecer la fiscalización digital y ampliar el control sobre los movimientos financieros de los contribuyentes a partir de 2026.



