Banco Mundial advierte sobre 'efecto dominó' económico por conflicto en Medio Oriente
El presidente del Banco Mundial, Ajay Banga, ha emitido una severa advertencia sobre el "efecto dominó" que el conflicto en Medio Oriente podría tener en la economía global, incluso si se consolida el frágil alto al fuego anunciado recientemente. Banga subrayó que el daño sería mucho mayor si las hostilidades recrudecen, afectando a mercados emergentes de manera particularmente aguda.
Impacto económico proyectado
Según las estimaciones del Banco Mundial, el crecimiento mundial podría reducirse entre 0.2 y 0.3 puntos porcentuales en un escenario base, suponiendo un fin temprano de la guerra. En un escenario más pesimista, con la continuación del conflicto, la inflación podría aumentar hasta 300 puntos básicos, con un impacto en el crecimiento de hasta 0.9 puntos porcentuales. Banga reflexionó: "La pregunta es realmente: ¿esta paz actual y las negociaciones que van a tener lugar conducirán a una paz duradera y, posteriormente, a la reapertura del estrecho de Ormuz?".
Disrupciones en suministros y precios
El conflicto, que ha dejado miles de muertos en toda la región, ya ha provocado disrupciones significativas:
- El precio del petróleo se ha disparado en un 50%.
- Se ha interrumpido el suministro de crudo, gas, fertilizantes, helio y otros productos esenciales.
- El transporte aéreo también se ha visto afectado, complicando la logística global.
La capital libanesa ha sido objeto de bombardeos de Israel en su guerra contra Hezbolá, exacerbando la crisis humanitaria y económica.
Respuestas del Banco Mundial y obstáculos para la paz
El Banco Mundial está en conversaciones con varios países en desarrollo, incluidos pequeños Estados insulares sin recursos energéticos naturales, para explorar la posibilidad de aprovechar fondos de programas existentes bajo "ventanas de respuesta a crisis". Mientras tanto, los obstáculos para una paz duradera persisten:
- Contradicciones sobre el texto pactado: Existe una grave fractura diplomática, con las partes defendiendo interpretaciones completamente opuestas sobre el documento base del acuerdo.
- La exclusión del Líbano del alto el fuego: Este es el principal punto de fricción, ya que Israel mantiene su ofensiva contra Hezbolá, resultando en cientos de muertos.
- Los activos iraníes congelados: Teherán exige la liberación de fondos bloqueados por Estados Unidos como condición previa para las negociaciones.
- El bloqueo del estrecho de Ormuz: Pese a la tregua temporal, este estrecho, por donde circula el 20% del petróleo mundial, permanece cerrado al libre tránsito comercial.
- La contraexigencia de Washington: Estados Unidos ha añadido su propia exigencia de última hora, pidiendo la liberación de al menos seis ciudadanos estadounidenses bajo custodia iraní.
La situación sigue siendo volátil, con implicaciones profundas para la estabilidad económica y política a nivel mundial.



