El Consejo Mexicano de Comercio Exterior (Comce) proyecta que el comercio total de México alcanzará un récord de 1.47 billones de dólares en 2026, impulsado por el nearshoring y la ratificación del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
Crecimiento sostenido
De acuerdo con el Comce, el comercio exterior mexicano ha mostrado una tendencia al alza en los últimos años. Se espera que en 2024 el intercambio comercial supere los 1.2 billones de dólares, con un incremento del 5% respecto a 2023. Para 2025, la cifra podría ascender a 1.35 billones, y en 2026 alcanzar el nivel récord proyectado.
Factores clave
El organismo empresarial destacó que el nearshoring, es decir, la relocalización de cadenas productivas hacia México, es uno de los principales motores de este crecimiento. Empresas de diversos sectores, como el automotriz, electrónico y de dispositivos médicos, han optado por establecer operaciones en el país para aprovechar su cercanía con Estados Unidos.
Además, la ratificación del T-MEC y la certidumbre jurídica que ofrece han sido fundamentales para atraer inversiones. El Comce subrayó que la modernización del tratado ha permitido una mayor integración regional y ha fomentado la competitividad de México en el mercado global.
Desafíos y oportunidades
A pesar de las perspectivas positivas, el Comce señaló que existen desafíos que podrían afectar el desempeño comercial, como la volatilidad en los tipos de cambio, la inflación global y las tensiones geopolíticas. No obstante, el organismo confía en que las políticas públicas y la colaboración entre sectores permitirán superar estos obstáculos.
El Comce también enfatizó la importancia de diversificar los mercados de exportación, más allá de Estados Unidos, para reducir la dependencia. Se están explorando oportunidades en Asia, Europa y América Latina, con el objetivo de ampliar la presencia de productos mexicanos.
Impacto en la economía nacional
El comercio exterior es un pilar fundamental para la economía mexicana, ya que representa aproximadamente el 40% del Producto Interno Bruto (PIB). El crecimiento proyectado generará empleos, impulsará la inversión y fortalecerá las cadenas de valor. Sectores como la manufactura, la agricultura y los servicios se verán beneficiados.
El Comce concluyó que, con las condiciones adecuadas, México tiene el potencial de consolidarse como un hub logístico y productivo de clase mundial, atrayendo inversiones y generando bienestar para la población.



