Sheinbaum desmiente categóricamente rumores sobre posible salida de Trump del T-MEC
La presidenta Claudia Sheinbaum descartó de manera enfática cualquier indicio de que su homólogo estadounidense Donald Trump pretendiera retirar a su país del Tratado México-Estados Unidos-Canadá (T-MEC), en medio de un contexto de tensiones comerciales y migratorias que marcaron el inicio del segundo mandato del líder republicano.
Contraste entre declaraciones oficiales y reportes periodísticos
Durante la conferencia de prensa de este miércoles en Palacio Nacional, Sheinbaum enfatizó que el tema de un posible abandono del acuerdo no surgió en las llamadas bilaterales sostenidas hasta ese momento. Esta postura contrasta directamente con un reporte reciente de Bloomberg que reveló discusiones internas en la Casa Blanca sobre la viabilidad de salirse del pacto comercial.
El informe periodístico, publicado esa misma mañana, indicó que Trump había consultado en privado a sus asesores sobre la posibilidad de retirarse del T-MEC, cuestionando abiertamente: "¿Por qué no deberíamos retirarnos?". Fuentes anónimas familiarizadas con las conversaciones internas atribuyeron estas reflexiones a preocupaciones por:
- Desequilibrios comerciales persistentes
- Flujos migratorios en la frontera
- El tráfico de fentanilo hacia Estados Unidos
Respuesta directa de la mandataria mexicana
En respuesta directa a las preguntas de la prensa sobre el reporte de Bloomberg, Sheinbaum afirmó con contundencia: "No lo creemos y nunca se ha manifestado en las llamadas porque es muy importante para ellos y para nosotros, el Tratado comercial". La presidenta reiteró que "no hay ningún mensaje en ese sentido" en las comunicaciones sostenidas con su homólogo estadounidense.
Sheinbaum subrayó la relevancia mutua del pacto, que facilita intercambios anuales por alrededor de 2 billones de dólares en bienes y servicios, con especial énfasis en sectores estratégicos como:
- Automóviles y autopartes
- Manufactura avanzada
- Acero y metales
- Agricultura y productos alimenticios
Contexto histórico y preocupaciones actuales
Este contexto histórico remite al primer mandato de Trump, cuando negoció y firmó el acuerdo en 2020 como sucesor del TLCAN, aunque en enero de 2026 lo calificó públicamente como "irrelevante" durante una visita a una planta automotriz en Detroit, argumentando que Estados Unidos no dependía de la producción de vehículos de México o Canadá.
La posible disrupción del T-MEC evoca retiros previos de Trump de acuerdos internacionales, como el TPP en 2017 o el Acuerdo de París sobre cambio climático, generando preocupación en círculos diplomáticos y económicos.
El representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, había señalado previamente que las conversaciones con México y Canadá se manejarían por separado, con mayores fricciones aparentes hacia el vecino del norte. Para México, el T-MEC representa una integración económica clave que sustenta millones de empleos y cadenas de suministro transfronterizas.
Postura optimista frente a especulaciones
Sheinbaum mantuvo una postura optimista durante su intervención, destacando que el tratado beneficia a las tres naciones y descartando especulaciones basadas en reportes no confirmados oficialmente. La mandataria enfatizó que las comunicaciones bilaterales han mantenido un tono constructivo respecto al acuerdo comercial.
La revisión obligatoria del T-MEC programada para el 1 de julio de 2026 añade un elemento de temporalidad a estas discusiones, justo cuando las tres naciones preparan evaluaciones sobre el funcionamiento del acuerdo durante sus primeros seis años de vigencia.