La FIFA finalmente vendió los derechos de transmisión del Mundial 2026 en China por una fracción del precio que pretendía exigir originalmente. Tras meses de negociaciones y a solo 27 días del partido inaugural, el organismo confirmó un acuerdo con China Media Group (CMG) para transmitir las próximas cuatro Copas del Mundo.
Acuerdo incluye cuatro torneos
El convenio abarca los Mundiales masculinos de 2026 y 2030, así como las Copas del Mundo femeninas de 2027 y 2031. Según medios estatales chinos, los derechos del Mundial 2026 se vendieron por alrededor de 60 millones de dólares, muy lejos de los 300 millones que FIFA pretendía inicialmente, según reportes de las últimas semanas.
Un mercado complicado
La diferencia refleja un problema incómodo para el organismo presidido por Gianni Infantino. El torneo más grande de la historia aún lucha por seducir plenamente al mercado chino. China no logró clasificarse al Mundial 2026, lo que reduce el interés local y golpea el potencial económico de las transmisiones.
Negociación contrarreloj
El Mundial 2026 arrancará el 11 de junio en el estadio Banorte con un formato expandido de 48 selecciones y 104 partidos en Estados Unidos, Canadá y México. Hasta este viernes, China no tenía asegurados oficialmente los derechos de transmisión, lo que generaba preocupación por tratarse de uno de los mercados televisivos más importantes del mundo.
El problema de la diferencia horaria
Otro obstáculo enorme para la FIFA es la diferencia horaria. Dependiendo de la ciudad sede, algunos partidos se jugarán con hasta 15 horas de diferencia respecto a Beijing, lo que significa que gran parte de los encuentros importantes se transmitirán de madrugada para el público chino. Esto reduce audiencias, dificulta la venta de publicidad premium y disminuye el valor que las televisoras están dispuestas a pagar.
China sigue presente en el Mundial
A pesar de la caída en el valor televisivo, las empresas chinas continúan profundamente involucradas en el negocio del Mundial. El torneo de 2026 generará más de 11 mil millones de dólares para la FIFA, y buena parte de los patrocinadores estratégicos siguen llegando desde China. Lenovo figura entre los patrocinadores principales, mientras que Mengniu y Hisense mantienen acuerdos comerciales de segundo nivel vinculados al torneo.
Durante años, la FIFA apostó agresivamente por fortalecer su presencia en China como parte de una estrategia de expansión global. Sin embargo, la realidad del mercado chino, combinada con la falta de clasificación de su selección y los horarios desfavorables, terminó imponiendo condiciones distintas a las esperadas.



