Ante las constantes amenazas de productores de maíz y de la industria tortillera de aumentar el precio del kilo de tortilla, el gobierno de Guanajuato ha decidido intervenir para proteger la economía de las familias. A través de un subsidio de 37 millones de pesos destinado a la compra de maíz blanco, las autoridades buscan establecer un tope en el costo del kilo de tortilla y de la masa.
Medida para mantener la estabilidad
Fabricio Ibarra Rocha, subsecretario para el Desarrollo de las MiPymes de Guanajuato, informó que esta inyección de recursos permitirá mantener el precio del alimento sin variaciones. “Ese subsidio está en proceso, arrancamos en febrero y se está trabajando con los tortilleros y con los productores de manera conjunta. Les puedo decir que vamos muy bien, eso garantiza que al menos en Guanajuato no sube el precio de la tortilla”, declaró el funcionario.
Precio tope de 22 pesos
Ibarra Rocha destacó que, mientras en otras entidades del país se han registrado incrementos en el costo de la masa y la tortilla, en Guanajuato se busca que el precio no supere los 22 pesos por kilogramo. “Aquí en Guanajuato buscamos esa estabilidad, que el precio no suba y que esté equilibrado. Los rangos que ahorita tenemos no se buscan que aumenten… el promedio anda en 22 y medio y se tiene que mantener”, explicó.
El subsecretario señaló que la producción de maíz en el estado se consume localmente, lo que permite cuidar el precio en beneficio de los guanajuatenses. “Es un trabajo transversal donde intervenimos varias secretarías, pero es gracias a la intervención estatal que se logra mantener el precio”, añadió.
Próximos informes
En los próximos días, la Secretaría de Economía y la Secretaría del Campo darán a conocer los avances de este programa de apoyo, cuyo objetivo es mantener el precio de la tortilla sin incrementos. La medida busca garantizar el acceso a este alimento básico para la población, en un contexto de inflación y presiones del mercado.



