Precio de la tortilla se dispara 72.5% desde 2018: un golpe a la economía familiar
Tortilla sube 72.5% desde 2018, afectando bolsillos mexicanos

Incremento sostenido del precio de la tortilla en México

La tortilla, un alimento básico en la dieta mexicana, ha experimentado un aumento de precio alarmante en los últimos años. Desde 2018, el costo del kilo se ha elevado en un 72.5%, un incremento gradual que, aunque puede pasar desapercibido en el día a día, representa un gasto cada vez mayor para millones de familias. Este encarecimiento responde a una combinación de factores, incluyendo la inflación en insumos y condiciones operativas como la seguridad de los productores, que han presionado los precios al alza.

Datos concretos del aumento

Según información del Sistema Nacional de Información de Integración de Mercados (SNIIM), bajo un promedio ponderado por población, el kilo de tortilla pasó de 14.01 pesos en 2018 a 24.17 pesos en 2026. En la Ciudad de México, el comportamiento ha sido similar, con un precio que rondaba los 12.52 pesos en enero de 2018 y que actualmente supera los 22 pesos en promedio. El aumento más marcado se registró entre 2021 y 2022, cuando el costo pasó de 13.65 a 18 pesos, marcando un punto de inflexión crítico para los consumidores.

Variaciones regionales en el precio

Aunque el promedio nacional refleja una tendencia general, existen diferencias importantes por región. En estados como Baja California y Sonora, el precio supera los 30 pesos por kilo, un aumento cercano al doble desde 2018, cuando rondaba los 17 pesos. En contraste, Puebla se mantiene como una de las entidades con menor precio, aunque incluso allí el kilo ha subido de alrededor de 10 pesos en 2018 a más de 17 pesos actualmente. El registro histórico del SNIIM muestra que en 2007 el kilo de tortilla costaba aproximadamente 8 pesos en promedio nacional, evidenciando un encarecimiento acumulado significativo en casi dos décadas.

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Factores detrás del aumento

El precio de la tortilla se encuentra en el centro de un debate entre autoridades y productores. Mientras el Gobierno de México sostiene que no existen condiciones para un aumento generalizado, los productores advierten que los costos de producción, incluyendo insumos como gas, electricidad, renta y salarios, continúan presionando al alza. Además, gastos en mantenimiento, transporte y fletes impactan directamente en el costo final. Un factor adicional es la extorsión, que representa un costo extra para operar y que los productores han absorbido durante años sin trasladarlo completamente al consumidor, aunque ese margen se ha reducido considerablemente.

Determinación del precio y diferencias locales

Desde 1999, el precio de la tortilla se determina por oferta y demanda, lo que permite variaciones según las condiciones de cada región. En la Ciudad de México, por ejemplo, el precio del kilo puede variar dependiendo de la zona, con ejemplos como Benito Juárez a 24 pesos, Coyoacán a 22 pesos, Tlalpan a 21 pesos, Iztapalapa a 22 pesos y Xochimilco a 22 pesos. Estas diferencias reflejan factores locales como costos operativos, competencia y logística.

Perspectivas futuras para 2026

El escenario actual muestra una tensión clara. Por un lado, el Gobierno busca contener el precio mediante acuerdos como el Acuerdo Nacional Maíz-Tortilla, reforzado tras reuniones con organizaciones del sector. Sin embargo, productores advierten que los costos acumulados podrían derivar en nuevos ajustes. Antes de estos acuerdos, representantes del sector estimaban aumentos de entre 2 y 4 pesos por kilo, ante un rezago en precios. Para los consumidores, el impacto ya es evidente en el gasto diario, aunque el consumo se mantiene debido a que la tortilla sigue siendo un alimento esencial en la dieta de los mexicanos.

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