La transformación tecnológica del sector automotriz está redefiniendo el mundo de los seguros. Con el crecimiento de los vehículos eléctricos e híbridos, las aseguradoras deben adaptar sus coberturas y procesos de reparación para responder a las nuevas necesidades de movilidad. ANA Seguros ya trabaja en estrategias enfocadas en esta transición.
Desafíos en la reparación de vehículos eléctricos
José Arturo Fernández Llamosas, director ejecutivo comercial de ANA Seguros, explicó en entrevista para Excélsior que el principal desafío es comprender el funcionamiento de estas unidades y anticipar los riesgos asociados. "La esencia del seguro no ha cambiado porque todavía hay que proteger al vehículo, pero sí cambió la manera de repararlo", señaló.
A diferencia de un automóvil de combustión, un modelo eléctrico concentra gran parte de su valor en la batería y componentes electrónicos. Elementos como sensores, cámaras y sistemas digitales son esenciales, por lo que cualquier falla puede afectar directamente la operación del auto. La batería representa cerca del 70% del valor total de la unidad, y las reparaciones requieren personal certificado y herramientas especializadas.
Crecimiento del interés por vehículos eléctricos
El interés de los consumidores por estos vehículos ha crecido exponencialmente, impulsado por incentivos fiscales y ahorro en combustible. Sin embargo, las ventas aún no alcanzan las expectativas de la industria. Los tiempos de carga y la falta de soluciones rápidas ante quedarse sin energía en carretera son factores limitantes.
Mientras un vehículo de combustión puede reanudar su trayecto en minutos tras recibir gasolina, un auto eléctrico requiere asistencia especializada, lo que modifica la logística de atención para las aseguradoras.
Coberturas especializadas de ANA Seguros
Desde 2018, ANA Seguros incorporó una cobertura especializada para autos eléctricos e híbridos, que incluye protección ante daños en baterías por penetración de agua, responsabilidad civil por fallas eléctricas y robo de accesorios de recarga.
Uno de los retos más fuertes es la infraestructura de servicio: pocos talleres cuentan con certificaciones para intervenir unidades eléctricas. "El principal desafío para las aseguradoras se presentará con la consolidación de los vehículos autónomos, donde la responsabilidad en caso de accidente dejaría de recaer exclusivamente en el conductor", advirtió Fernández Llamosas.
La compañía mantiene una estrategia centrada en innovación tecnológica, atención personalizada y desarrollo de nuevos productos para adaptarse a los cambios del mercado, en un entorno donde la movilidad está evolucionando junto con las aseguradoras.



