Inflación en México podría moderarse en abril, pero persisten riesgos agropecuarios
La inflación en México, que alcanzó un 4.59% anual en marzo de 2026, su nivel más alto desde octubre de 2024, podría experimentar una desaceleración en abril, según proyecciones de expertos económicos. Este optimismo se basa en las medidas gubernamentales para estabilizar los precios de los combustibles, aunque los productos agropecuarios continúan representando un desafío significativo debido a su volatilidad.
Presiones inflacionarias en marzo y perspectivas para abril
En marzo, el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) registró un incremento mensual del 0.86%, marcando su tercera alza consecutiva y el avance más pronunciado para un periodo similar desde 2022. Este repunte fue impulsado principalmente por los precios agropecuarios, que subieron un 8.77% anual, con el jitomate destacando con un alza del 42%. A nivel mensual, el jitomate en el Índice Nacional de Precios Productor (INPP) aumentó un 31.41%, afectando a restaurantes y mercados donde se vendió a precios de hasta 80 pesos por kilo en promedio.
Analistas como Víctor Gómez Ayala, economista en jefe de Finamex, explican que cuando los costos al productor suben, los precios al consumidor responden, pero a diferente velocidad, lo que dificulta una corrección rápida incluso en condiciones externas favorables. Janneth Quiroz, directora de Análisis Económico en Monex, añade que el aumento en el jitomate responde a un choque de oferta persistente, lo que podría prolongar la inflación no subyacente a corto plazo.
Factores que podrían aliviar la inflación en abril
Pese a estas presiones, se espera que la inflación general tenga un respiro en abril. Gerónimo Ugarte, economista en jefe de Valmex, señala que la tregua entre Estados Unidos e Irán, junto con menores tensiones geopolíticas, contribuirán a una normalización de los precios del petróleo, que registraron variaciones mensuales de hasta 50.75% en el INPP en marzo. Además, los estímulos fiscales del gobierno federal, como la reducción del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) para combustibles y acuerdos con gasolineros, buscan contener los precios de la gasolina y el diesel.
Ugarte pronostica que estas medidas resultarán en una inflación significativamente menor en abril comparada con marzo. Sin embargo, Gabriela Siller, directora de Análisis Económico en Banco Base, advierte que esto podría no ser suficiente, corrigiendo al alza su pronóstico de inflación para 2026 a 4.20% y sugiriendo que el Banco de México adopte una postura más cautelosa.
Desafíos persistentes en el sector agropecuario
Los productos agropecuarios siguen siendo un componente volátil, influenciado por factores climáticos, estacionales, logísticos y de comercialización. Quiroz destaca que los productores enfrentan costos crecientes en insumos como fertilizantes y energéticos, así como en logística, lo que eventualmente se traslada a los consumidores. Esta persistencia en los aumentos, especialmente en el jitomate, sugiere que la normalización de precios podría tardar más de lo habitual, manteniendo riesgos inflacionarios en el corto plazo.
En resumen, mientras que las medidas gubernamentales y condiciones internacionales podrían aliviar la inflación en abril, los expertos enfatizan la necesidad de monitorear de cerca los precios agropecuarios y ajustar políticas económicas para mitigar impactos prolongados en la economía mexicana.



