Minero de Sinaloa es dado de alta tras dos días de hospitalización por deshidratación severa
El trabajador Francisco Zapata Nájera, de 42 años, quien sobrevivió 13 días atrapado a 300 metros de profundidad en la mina Santa Fe de El Rosario, Sinaloa, ha sido dado de alta del hospital donde recibió atención médica. Su primera solicitud al recuperarse fue ser llevado a la playa para contemplar el mar, un gesto que simboliza su anhelo de libertad tras la angustiosa experiencia.
Detalles de la hospitalización y el alta médica
Zapata Nájera fue rescatado el pasado miércoles 8 de abril por equipos militares y civiles, presentando un cuadro severo de deshidratación que requirió su ingreso hospitalario. Según explicó Álvaro Vargas Miranda, gerente administrativo de la mina, el minero solo permaneció dos días bajo cuidados médicos, durante los cuales se le practicaron diversos estudios para evaluar su estado de salud. Tras confirmar su recuperación, fue dado de alta el viernes, demostrando una notable resiliencia.
Operativos de rescate continúan en la mina Santa Fe
Mientras Zapata se recupera, los trabajos en la mina no cesan. Se continúa con la extracción de agua y lodo de los túneles, enfocándose en una sección donde se presume podría estar el cuarto y último minero atrapado desde la tragedia del 25 de marzo. Laura Velázquez Alzúa, coordinadora nacional de Protección Civil, destacó que el rescate de Zapata motiva a los equipos a persistir en la búsqueda, con la esperanza de encontrar con vida al trabajador restante.
El rescate: una hazaña de supervivencia
El operativo que salvó a Francisco Zapata fue complejo y arriesgado. Atrapado a gran profundidad, sobrevivió gracias a una cápsula de aire que le permitió resistir hasta ser localizado. Antes de ser trasladado en helicóptero a un hospital, recibió una valoración médica y suministros energéticos para estabilizar su condición precaria. Este caso se suma a los tres mineros rescatados con vida hasta el momento, subrayando los esfuerzos coordinados en medio de la emergencia.
La comunidad minera y las autoridades mantienen la vigilancia, con la mirada puesta en finalizar la búsqueda y garantizar la seguridad de los trabajadores en futuras operaciones.



