Minero sobreviviente abandona hospital tras dramático rescate en Sinaloa
En un hecho que ha conmovido al país, Francisco Zapata Nájera, el minero originario de Durango que sobrevivió 14 días atrapado en la mina Santa Fe de El Rosario, Sinaloa, recibió finalmente el alta médica este viernes tras permanecer 48 horas hospitalizado en el Hospital General de Mazatlán.
Un rescate que capturó la atención nacional
El trabajador minero, cuyo estado de salud generó gran preocupación debido a las condiciones extremas que enfrentó bajo tierra -incluyendo falta de agua y alimentos-, fue trasladado inicialmente al Centro de Convenciones de Mazatlán mediante un helicóptero de la Fuerza Aérea Mexicana el miércoles 8 de abril, para posteriormente ser llevado en ambulancia al nosocomio.
De acuerdo con el reporte médico oficial, Zapata presentaba deshidratación severa al momento de su rescate, condición que fue estabilizada inmediatamente por los paramédicos que lo atendieron en el lugar del operativo.
Evolución favorable y recuperación familiar
Durante su estancia hospitalaria, los especialistas que monitorearon su caso confirmaron una evolución favorable en su estado de salud, lo que permitió que este viernes pudiera abandonar el hospital para continuar su proceso de recuperación junto a su familia.
"Los médicos le dieron el alta luego de que brigadistas lo rescataran de la mina Santa Fe", señalaron fuentes hospitalarias, destacando la resistencia física y mental demostrada por el minero durante su prolongado encierro subterráneo.
La búsqueda continúa para el cuarto minero
Mientras Zapata inicia su recuperación, las labores de búsqueda continúan activas en la mina Santa Fe, donde equipos de rescate mantienen el operativo para localizar al cuarto minero que permanece desaparecido tras el derrumbe ocurrido hace más de dos semanas.
Las autoridades estatales y federales no han informado sobre nuevos avances en el paradero del trabajador desaparecido, pero han asegurado que los trabajos en la zona siguen en marcha sin interrupción, manteniendo la esperanza de encontrar con vida al último minero atrapado.
Este caso ha puesto nuevamente en el centro del debate nacional las condiciones de seguridad en la industria minera mexicana, particularmente en las operaciones de pequeña y mediana escala, donde con frecuencia se reportan incidentes similares que ponen en riesgo la vida de los trabajadores.



