Identifican más cuerpos de mineros secuestrados en Concordia, Sinaloa
La minera canadiense Vizsla Silver Group confirmó oficialmente que los trabajadores sustraídos de su proyecto minero en el municipio de Concordia, Sinaloa, fueron localizados sin vida. Este trágico hallazgo se produce en la zona de El Verde, una comunidad rural que limita con Mazatlán, donde se desarrollaba un intenso operativo de búsqueda.
Comunicado oficial y condolencias
En un comunicado emitido por la empresa, se explica que, de acuerdo con información proporcionada por familiares de las víctimas, sus colaboradores fueron encontrados sin signos vitales. Hasta este momento, se ha logrado la confirmación e identificación por parte de familiares de tres de los diez mineros que fueron levantados en la localidad de Pánuco, Concordia.
El director ejecutivo de Vizsla Silver Group, Michael Konnert, calificó los hechos como una "trágica pérdida de vidas" y externó sus más sentidas condolencias hacia los familiares y seres queridos de las víctimas. La empresa señaló que espera la confirmación oficial por parte de las autoridades mexicanas correspondientes.
Operativo de búsqueda y contexto violento
El hallazgo se produce después de que el 1 de febrero se desplegara un amplio operativo en la zona serrana de Concordia para la búsqueda de personas desaparecidas. Este operativo fue activado tras un primer comunicado de la minera, lanzado el 28 de enero, y el posterior descubrimiento en El Verde el 5 de febrero.
Fuerzas armadas y elementos de seguridad han sido desplegados como parte de los esfuerzos para localizar a los diez mineros secuestrados. Concordia es uno de los municipios del sur de Sinaloa donde la violencia, particularmente la generada por conflictos entre grupos delictivos como los Chapitos y los Mayos, ha provocado no solo desapariciones forzadas, sino también el desplazamiento de habitantes de la región.
La situación en Concordia refleja la grave crisis de seguridad que afecta a diversas comunidades mineras y rurales de México, donde los trabajadores se ven expuestos a riesgos extremos más allá de los inherentes a su labor.