La economía de México experimentó una contracción del 0.8% durante el primer trimestre de 2025, de acuerdo con cifras ajustadas por estacionalidad publicadas por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). Este resultado representa el primer retroceso trimestral desde el tercer trimestre de 2021, cuando el PIB cayó un 0.4%.
Desglose por sectores
El sector industrial fue el principal lastre, con una disminución del 1.2% respecto al trimestre anterior, impulsado por la debilidad en la construcción y la manufactura. Las actividades terciarias, que incluyen servicios y comercio, retrocedieron un 0.5%, mientras que el sector primario (agricultura, ganadería, pesca) creció un 0.3%.
Factores detrás de la caída
Analistas señalan que la contracción responde a una combinación de factores: la desaceleración de la economía estadounidense, la incertidumbre generada por las políticas comerciales de la administración Trump, y los efectos persistentes de la inflación en el consumo interno. Además, las altas tasas de interés han enfriado la inversión privada.
Comparación anual
En términos anuales, la economía mexicana creció un 1.2% en el primer trimestre de 2025, por debajo del 1.6% esperado por el mercado. Esta desaceleración contrasta con el crecimiento de 2.3% registrado en el mismo periodo de 2024.
Perspectivas para el resto del año
El gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum ha reiterado su compromiso con la disciplina fiscal y la promoción de inversiones, pero los retos externos y la debilidad interna podrían llevar a una revisión a la baja de las previsiones de crecimiento para 2025. El Fondo Monetario Internacional (FMI) ya ajustó su pronóstico para México de 2.0% a 1.7% en su último informe.
Por su parte, la Secretaría de Hacienda mantiene su estimación oficial de 2.5%, aunque reconoce que el entorno es complejo. Se espera que el Banco de México mantenga su postura restrictiva en la política monetaria para contener la inflación, que cerró marzo en 4.8%.



