México enfrenta una brecha de género crítica en carreras científicas y tecnológicas
El Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) ha emitido un alarmante diagnóstico sobre la participación de las mujeres en las carreras de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM) en México. En el marco del Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, la institución reveló que solo tres de cada diez profesionistas con habilidades vinculadas a estas áreas son mujeres, una disparidad que amenaza la competitividad nacional.
Una brecha que requiere décadas para cerrarse
Los datos del IMCO son contundentes: en 2022, se registraron 494,753 mujeres frente a 996,519 hombres estudiando programas STEM a nivel nacional. Aunque en la última década la participación femenina aumentó cuatro puntos porcentuales, el ritmo de crecimiento anual del 4.4% es insuficiente. De mantenerse esta tendencia, México necesitaría 37 años para que el número de mujeres en estas carreras iguale al de los hombres actualmente.
"Duplicar el número de mujeres que estudian carreras STEM para cerrar la brecha de género no se logrará en el corto plazo", sostuvo el instituto, destacando que esta desigualdad comienza desde la infancia, cuando las niñas pierden confianza en sus capacidades para desarrollarse en estos campos.
Desigualdad territorial y sus consecuencias económicas
La brecha presenta variaciones significativas entre entidades federativas:
- Ciudad de México, Estado de México, Puebla, Veracruz, Nuevo León y Guanajuato concentran el 50% de las estudiantes de STEM.
- Colima logró reducir su brecha en nueve puntos porcentuales.
- Durango solo avanzó un punto porcentual.
- Tabasco es el único estado donde la proporción de mujeres en carreras STEM se redujo, pasando del 33% en 2012 al 30% en 2022.
El IMCO enfatizó que en todos los estados, las mujeres en carreras STEM tendrían que aumentar al menos un 71% para alcanzar un nivel similar al de los hombres. Las entidades que han cerrado más esta brecha muestran mayor productividad y mejores condiciones laborales para la participación femenina.
Oportunidades perdidas en un mundo cambiante
Este diagnóstico llega en un momento crucial. El Foro Económico Mundial prevé que en los próximos años surgirán 97 millones de nuevos empleos adaptados a la nueva relación entre máquinas y personas. Sin embargo, México se está quedando atrás al no incorporar plenamente a las mujeres en esta transformación.
"Una mayor participación de las mujeres en el sector STEM no solo tendría beneficios para ellas, sino que también elevaría la competitividad de las industrias y de los estados", afirmó el IMCO. La diversidad de género en estos campos potencializa dinámicas novedosas de solución de problemas y crea contextos más propicios para la innovación.
Propuestas para acelerar el cambio
Frente a este panorama, el Instituto Mexicano para la Competitividad propone una estrategia integral:
- Definir en los planes estatales de desarrollo objetivos, indicadores y metas específicas para impulsar que más mujeres elijan carreras STEM.
- Aprovechar acciones del sector privado y la sociedad civil para atender las principales áreas de oportunidad en cada entidad.
- Consolidar comités multisectoriales con participación de autoridades gubernamentales, sociedad civil, universidades, docentes y el sector productivo para alinear necesidades y revisar avances.
La advertencia del IMCO es clara: mientras el mundo avanza hacia una economía cada vez más tecnológica, México no puede permitirse dejar atrás a la mitad de su población en la formación de habilidades críticas para el futuro. El cierre de esta brecha no es solo una cuestión de equidad, sino una imperiosa necesidad competitiva para el desarrollo nacional.