México conmemora el Día del Maestro este 15 de mayo, una fecha para reconocer la labor de los docentes que forman a millones de estudiantes. Sin embargo, surge la pregunta: ¿hay suficientes maestros para atender a la población estudiantil? Según el Sistema Interactivo de Consulta Educativa de la Secretaría de Educación Pública (SEP), en el ciclo 2024-2025 se registraron 2 millones 61 mil 23 docentes en educación básica, media superior y superior, para una matrícula de 32 millones 516 mil 109 alumnos, lo que arroja un promedio nacional de 15.7 estudiantes por maestro.
Educación básica concentra la mayor presión
La educación básica (preescolar, primaria y secundaria) es el nivel con mayor carga: 23 millones 358 mil 341 alumnos y 1 millón 237 mil 782 docentes, con una relación de 18.8 alumnos por maestro. En educación media superior, hay 5 millones 98 mil 14 estudiantes y 416 mil 435 docentes (12.2 alumnos por docente). En educación superior, 4 millones 59 mil 754 alumnos y 406 mil 806 maestros (10 estudiantes por profesor). La SEP aclara que un mismo docente puede estar registrado en varios planteles, por lo que el número de maestros únicos podría ser menor.
Comparación internacional
México se mantiene dentro de parámetros internacionales. La UNESCO recomienda hasta 25 alumnos por maestro en primaria, mientras que la OCDE reporta un promedio de 15 en primaria y 13 en secundaria. En América Latina, los promedios son más altos, alcanzando 35 alumnos en básica y 45 en media. Así, México tiene rangos moderados, pero el Instituto Mexicano de la Competitividad (IMCO) advierte que el problema es la distribución desigual de docentes.
Desigualdad regional y retos
Las zonas urbanas con alta concentración poblacional presentan grupos más numerosos. A esto se suman jubilaciones, falta de reemplazos en ciertas áreas y dificultades para cubrir plazas en regiones alejadas. Según el INEGI, el magisterio es una de las fuerzas laborales más grandes del país, y 7 de cada 10 docentes son mujeres, sobre todo en preescolar y primaria. El desafío sigue siendo equilibrar la disponibilidad de maestros con las necesidades regionales y el crecimiento estudiantil.



