La posición de la presidenta Claudia Sheinbaum durante la conferencia matutina de ayer fue muy clara respecto a la polémica sobre los ajustes al calendario escolar: "...el planteamiento ahora es que se conserven las seis semanas de vacaciones". Sin embargo, minutos más tarde, el secretario de Educación Pública, Mario Delgado, quien generó la controversia con la absurda decisión, salió a la luz pública con un argumento que se interpreta como un reto a la mandataria, pero que a él mismo le tocaría corregir como líder de la educación. Delgado señaló que "todo el sistema educativo, después del 15 de junio se cae en un periodo que en realidad se aprovecha para la descarga administrativa hasta mediados de julio. Se mantienen las aulas abiertas realmente sin un propósito pedagógico, solo por cumplir con el conteo de días. Se desvirtúa la actividad docente y se convierte la escuela en una estancia forzada. Ese tiempo muerto a veces es burocracia que roba espacio a la convivencia familiar y a la salud mental de nuestra niñez. La escuela no es un resguardo de niños por conveniencia del mercado".
Cambios inexplicables al calendario escolar
Los inexplicables cambios que se hicieron el jueves pasado al calendario escolar, con el retraso escolar que hay en nuestro país, fueron aprobados por unanimidad por todos los secretarios de educación y se publicaron ese mismo día como oficiales. Incluso se boletinó por escrito a todo el sector educativo en el país. Sin embargo, el viernes, Sheinbaum, sorprendida por la decisión que no le fue consultada, dijo muy claramente que "vamos a esperar a que se defina", lo que indicaba que no era una decisión final, además de calificarla como una "propuesta" y afirmar que "no hay todavía un calendario definido".
Reacción de los sectores educativos
Por ello, el sábado señalamos en este mismo espacio, en un artículo titulado "Mario Delgado: reprobado", que "deberá darse marcha atrás". La desaprobación de todos los sectores relacionados con la educación, con excepción de Mario Delgado y los secretarios estatales del ramo, por la carencia de fundamento y por estar alejada de la realidad escolar, demuestra que fue una decisión delicada que se tomó sin considerar las consecuencias, contraria a la decisión de su jefa y exponiendo una problemática que le corresponde corregir. Esto debe provocar que quien está al frente de la educación de México tenga "las horas contadas" en el puesto. Usted, ¿qué opina?



