Denuncian extorsión y sesgo en libros de texto como causas de destitución de Marx Arriaga en SEP
Extorsión y sesgo en libros de texto causaron destitución de Marx Arriaga

Destitución de Marx Arriaga en la SEP por denuncias de extorsión y contenido sesgado en materiales educativos

La salida de Marx Arriaga de la Dirección General de Materiales Educativos de la Secretaría de Educación Pública (SEP) ha generado un intenso debate tras revelarse múltiples denuncias por presuntas prácticas irregulares durante su gestión. Excolaboradores han hecho públicas acusaciones graves que incluyen cobros obligatorios de parte de sus salarios para financiar actividades políticas, situación que algunos han calificado como un "moche revolucionario".

Denuncias de extorsión a personal bajo su mando

Según testimonios de antiguos colaboradores, existía una práctica sistemática de exigir aportaciones económicas al personal. Sady Loaiza, colaboradora cercana a Arriaga, era señalada como la encargada de recaudar estos fondos, justificándolos como necesarios para las "giras revolucionarias" del funcionario. Los afectados describen cómo se les descontaba un mes completo de salario como condición para mantener sus puestos, creando un ambiente de coerción laboral.

Estas denuncias ya han sido recogidas por medios de comunicación nacionales y han llegado incluso a programas de radio y televisión, amplificando el escándalo. El Órgano Interno de Control de la SEP ha iniciado una investigación formal sobre estos hechos, que según fuentes cercanas al caso, constituyeron uno de los motivos principales para la remoción de Arriaga de su cargo.

Contenido sesgado en libros de texto genera controversia

Otro factor determinante en la destitución fue la polémica sobre el contenido de los materiales educativos desarrollados bajo su dirección. Arriaga, identificado como un activista de izquierda con visiones educativas tradicionales, elaboró textos que presentaban una visión histórica profundamente desequilibrada en cuanto a representación de género.

En los materiales revisados, de aproximadamente mil personajes históricos destacados, solamente una decena correspondía a mujeres, excluyendo prácticamente la contribución femenina a la historia de México. Esta postura chocaba frontalmente con la visión de equidad de género promovida por la presidenta Claudia Sheinbaum, creando tensiones políticas significativas dentro del gobierno.

Falta de capacitación y conexiones políticas

Especialistas en educación habían cuestionado desde el inicio la idoneidad de Arriaga para el cargo, señalando su falta de preparación técnica en materia educativa. Sin embargo, su cercanía con Beatriz Gutiérrez Müller, esposa del expresidente Andrés Manuel López Obrador, le permitió acceder y mantenerse en la posición durante un tiempo considerable.

Durante la conferencia de prensa donde anunció su salida, Arriaga intentó presentar su destitución como un ataque político a un proyecto educativo progresista. Esta narrativa contrasta con las múltiples denuncias de irregularidades que han surgido desde su propio equipo de trabajo y las críticas al contenido de los materiales educativos producidos bajo su supervisión.

Implicaciones para el sistema educativo mexicano

Este caso revela problemas estructurales importantes:

  • Mecanismos de control insuficientes sobre el personal directivo en la SEP
  • Posible infiltración de agendas políticas personales en materiales educativos oficiales
  • Vulnerabilidad del personal administrativo a prácticas de extorsión laboral
  • Necesidad de mayor transparencia en la elaboración de contenidos educativos

La investigación del Órgano Interno de Control determinará la veracidad de las acusaciones y posibles sanciones, mientras el sistema educativo mexicano enfrenta el desafío de restaurar la confianza en sus procesos de elaboración de materiales pedagógicos.