IBERO conmemora 75 años de Psicología con enfoque humanista integral
La Universidad Iberoamericana Ciudad de México celebró con solemnidad y reflexión el 75 Aniversario de su Departamento de Psicología, reafirmando su compromiso institucional con el cuidado integral de la persona humana. En un evento que reunió a la comunidad académica, estudiantes e invitados de otras universidades, las autoridades destacaron la vigencia del enfoque ignaciano en la formación psicológica contemporánea.
Un legado pionero en la psicología mexicana
El Rector Luis Arriaga Valenzuela recordó que "en 1950 la IBERO dio un paso audaz al consolidar la psicología como un campo científico autónomo en nuestro país". Esta decisión histórica, impulsada por el jesuita Ramón Gómez Arias, rompió con los esquemas predominantes de la época, cuando la disciplina aún se vinculaba estrechamente a la filosofía o la medicina sin alcanzar plena autonomía.
Arriaga Valenzuela subrayó que esta visión pionera nació de una necesidad concreta y de una perspectiva jesuita que sitúa a la persona en el centro de todo, estableciendo las bases para una formación que considera la totalidad del ser humano, su historia personal y sus condiciones reales de existencia.
Cura Personalis: el eje articulador de la formación
El concepto de cura personalis fue el eje central de las reflexiones compartidas durante la conmemoración. El Rector lo definió como "un principio articulador de dimensiones vitales" que abarca lo intelectual, ético, profesional y espiritual de cada ser humano atendido.
"Bajo esta premisa, la formación académica no se limita al aula, sino que busca atender la complejidad de cada individuo en particular", detalló Arriaga Valenzuela, enfatizando que este enfoque integral distingue la propuesta educativa de la IBERO frente a reduccionismos académicos simplistas.
Retos contemporáneos: salud mental e inteligencia artificial
Las autoridades académicas alertaron sobre los desafíos globales que enfrenta la psicología en el siglo XXI. El Rector señaló que la salud mental es posiblemente el gran reto global de nuestro tiempo, agravado por la sobreexposición a redes sociales y la voracidad informativa que han generado terrenos fértiles para la ansiedad y el aislamiento social severo.
Citando datos de la Organización Mundial de la Salud, reveló que "más de mil millones de personas viven hoy con algún tipo de discapacidad psicosocial en el mundo", lo que otorga una relevancia mayor a la labor psicológica.
Frente a la irrupción de la Inteligencia Artificial, Arriaga Valenzuela llamó a un discernimiento ético riguroso para proteger la dignidad de la persona, advirtiendo sobre casos trágicos donde acompañamientos psicológicos realizados por "bots" terminaron en tribunales, evidenciando los riesgos de la tecnología sin principios éticos.
Nuevas heridas emocionales de nuestra época
La Dra. Sandra I. Montes de Oca Mayagoitia, Directora y egresada del Departamento de Psicología IBERO, resaltó que la historia institucional ha dejado una huella indeleble sostenida firmemente en la milenaria tradición ignaciana de servicio.
Alertó sobre la existencia de "nuevas heridas que marcan nuestra época, caracterizada por la incertidumbre y la fragilidad emocional", elementos que definen nuestro tiempo y exigen una respuesta profesional más comprometida.
Montes de Oca enfatizó que "la salud mental no es un lujo periférico, sino una dimensión central para la dignidad humana y el bienestar de la colectividad", reconociéndola como un derecho humano fundamental que debe ser garantizado.
Innovación constante sin perder el horizonte humanista
La Directora del Departamento instó a la comunidad de la IBERO a "no aferrarse a certezas cómodas, sino a mantenerse atentos a las exigencias que el presente demanda". Subrayó que la innovación debe ser una disposición constante para transformar la enseñanza al ritmo de un mundo en cambio acelerado.
Recordó que el prestigio académico de la institución "nunca debe confundirse con una distancia frente al dolor social", destacando que el departamento mantiene una relación viva con los problemas del entorno, cuestiona estructuras y participa activamente en conversaciones públicas necesarias.
Psicología situada en el corazón de las relaciones sociales
Arriaga Valenzuela y Montes de Oca coincidieron en que la psicología debe trascender al individuo aislado para situarse en el corazón de las relaciones sociales. El Rector citó al jesuita Ignacio Martín-Baró, quien sostenía que el horizonte de la disciplina debe estar en el hombre y su entorno, reconociendo que las personas se configuran en relación con otros.
Esta perspectiva exige una "práctica situada y comprometida" que forme profesionales capaces de reconocer la complejidad del dolor humano sin llegar a romantizarlo. "Se busca educar una mirada que no renuncie nunca a la verdad ni al cuidado, abriendo caminos donde otros ven límites", afirmó el Rector.
Las autoridades concluyeron con un llamado a seguir construyendo instituciones más justas y una sociedad profundamente más solidaria y empática, develando una placa conmemorativa que marca los 75 años de un departamento que ha formado generaciones de psicólogos con visión humanista integral.



