Marx Arriaga, extitular de la Dirección General de Materiales Educativos de la Secretaría de Educación Pública (SEP), se atrincheró por días en su oficina en Avenida Universidad 1200, tras ser notificado de su destitución el viernes 13 de febrero. Personal de la Unidad de Asuntos Jurídicos y del Órgano Interno de Control, acompañados de elementos de resguardo, acudieron a informarle su remoción, lo que desató protestas virtuales apoyadas por los Comités de Defensa de la Nueva Escuela Mexicana.
En una transmisión desde su oficina, Arriaga cuestionó las declaraciones de Mario Delgado, titular de la SEP, sobre un supuesto ofrecimiento de una embajada a cambio de dejar el cargo. Advirtió que podría ser desalojado por la fuerza pública por orden de Delgado y afirmó que su salida obedece a intereses económicos. Retó a Delgado a reconocer que actúa bajo presiones de “los patrones de México” para mantener al magisterio sumiso.
La gestión de Arriaga estuvo marcada por la polémica en torno a los Nuevos Libros de Texto Gratuitos, que presentaron errores y una mención ofensiva a pueblos originarios, retirada por orden de la Suprema Corte. Desde diciembre, se especulaba su salida tras llamar a la insurrección magisterial. La presidenta Claudia Sheinbaum señaló que la permanencia de Arriaga dependía de él.
Los Comités de Defensa de la Nueva Escuela Mexicana exigieron que se expliquen las razones pedagógicas de la remoción o se reconozca como un atropello político. También pidieron que no se modifiquen los libros de texto sin cambios a la Ley General de Educación, y demandaron un aumento salarial del 100% y plazas definitivas para normalistas.



