Fuga de agua en Álvaro Obregón causa inundaciones y daños materiales en viviendas
En la madrugada del 14 de abril de 2026, una fuga de agua potable en la colonia Torres de Potrero, ubicada en la alcaldía Álvaro Obregón, al poniente de la Ciudad de México, generó una corriente rápida y violenta que se extendió por calles y viviendas, formando una especie de cascada. El incidente, que quedó controlado tras aproximadamente dos horas por personal de la Secretaría de Gestión Integral del Agua y de Protección Civil, no reportó personas lesionadas, pero sí dejó cuantiosos daños materiales en al menos cinco predios y nueve viviendas afectadas.
Impacto en la comunidad y acciones de emergencia
La fuerza del agua fue tan intensa que arrastró dos vehículos e irrumpió en múltiples hogares, donde muebles, electrodomésticos, aparatos electrónicos y tanques de gas fueron desplazados por la corriente. Ante el riesgo de inundación total, los vecinos tomaron medidas desesperadas, como colocar maderas y tablas para frenar el flujo, pero estos intentos resultaron insuficientes. Un residente relató que realizaron entre tres y cuatro perforaciones en las paredes de su vivienda para permitir la salida del agua y evitar quedar atrapados, una acción de emergencia que reflejó la gravedad de la situación.
Origen del incidente y respuesta de autoridades
Autoridades capitalinas informaron que la falla se originó en el mecanismo de elevación de la compuerta en la trifurcación Judío-Lerma, lo que provocó un exceso de agua y la falta de cierre de válvulas. La titular de Protección Civil, Myriam Urzúa, indicó que el flujo ya fue detenido y que se está realizando una revisión de las viviendas afectadas para brindar el apoyo necesario a los damnificados. Los vecinos, mientras tanto, esperan que las autoridades otorguen ayuda para compensar las pérdidas ocasionadas por este evento.
Este incidente subraya la importancia de la gestión adecuada del agua y la preparación para emergencias en zonas urbanas, especialmente en una ciudad como la CDMX, donde las fugas pueden tener consecuencias devastadoras en comunidades vulnerables.



