La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, durante la conferencia matutina de este viernes 8 de mayo de 2026, ha sido comparada con figuras como Golda Meier o Catalina la Grande, pero su gestión muestra una peculiaridad: a diferencia de Margaret Thatcher, quien no incluyó mujeres en su gabinete, Sheinbaum ha realizado múltiples cambios en el suyo. Thatcher, conocida por su férrea disciplina, gobernó de 1979 a 1990, pero su declive comenzó con la rebelión de su canciller Geoffrey Howe. En México, la estabilidad y el orden son cruciales para el desempeño gubernamental.
Cambios en el gabinete de Sheinbaum
En menos de dos años, la presidenta ha modificado casi una tercera parte de su gabinete legal y ampliado, así como la Fiscalía General de la República y Pemex. Estos cambios incluyen a los secretarios de Relaciones Exteriores (Juan Ramón de la Fuente por Roberto Velasco), de la Mujer (Citlali Hernández sin sucesora), Hacienda (Rogelio Ramírez de la O por Edgar Amador), Agricultura (Julio Berdegué por Columba López) y Bienestar (Ariadna Montiel por Leticia Ramírez).
Problemas en Pemex y otras áreas
En Petróleos Mexicanos, Juan Carlos Carpio sustituyó a Víctor Rodríguez, ambos sin experiencia petrolera, lo que refleja una gestión deficiente. Otros cambios incluyen a Carlos Alberto Ulloa en Birmex, Sergio Salomón Céspedes en el INM, Omar Vázquez Herrera en el INAH, Omar Reyes en la UIF, y Ernestina Godoy en la FGR. En la Agencia Nacional de Aduanas, Rafael Marín Mollinedo fue reemplazado por Héctor Alonso Romero Gutiérrez. La Consejería Jurídica ha tenido tres titulares en dos años, y Tatiana Clouthier dejó el Instituto de los Mexicanos en el Exterior sin reemplazo.
Estos movimientos, algunos necesarios y otros no, muestran una inestabilidad que afecta la eficacia gubernamental, similar a lo ocurrido en administraciones pasadas como la de José López Portillo, quien realizó cambios drásticos que precedieron al desastre.



