La zona arqueológica de Teotihuacán reabrió al público tras el ataque armado ocurrido días antes; sin embargo, las manchas de sangre aún visibles en la Pirámide de la Luna impactaron a turistas que acudieron al sitio.
Turistas observan manchas de sangre en Pirámide
A dos días del tiroteo en Teotihuacán, visitantes que acudieron al sitio observaron que manchas de sangre seca permanecían visibles en la Pirámide de la Luna, lo que generó sorpresa y preocupación entre algunos turistas. Incluso, varios visitantes se acercaron a la zona donde ocurrieron los hechos para tomar fotografías y videos del lugar, convirtiendo el punto en un foco de atención dentro del recorrido turístico. Autoridades mantienen vigilancia permanente en el sitio mientras continúan las investigaciones sobre lo ocurrido. Aunque se reforzó la vigilancia, en el acceso no se instalaron arcos detectores de metal.
Ataque armado en Teotihuacán dejó lesionados y fallecidos
El ataque armado en Teotihuacán ocurrió el 20 de abril, cuando un hombre realizó detonaciones con arma de fuego desde la parte alta de la Pirámide de la Luna, mientras había visitantes en la zona. Al menos 13 personas resultaron lesionadas y dos fallecieron, entre ellas el presunto atacante y una mujer de nacionalidad canadiense. Este hecho colocó nuevamente a la zona arqueológica de Teotihuacán en el centro de atención nacional e internacional, debido a su relevancia histórica y turística. Las autoridades locales y federales han desplegado operativos de seguridad adicionales y continúan las indagatorias para esclarecer los motivos del atacante. La comunidad de vecinos y comerciantes de la zona ha expresado su consternación, mientras que los turistas que visitan el sitio muestran una mezcla de curiosidad y temor. La Secretaría de Cultura y el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) han emitido declaraciones ofreciendo apoyo psicológico a los afectados y garantizando la seguridad de los visitantes. Se espera que en los próximos días se instalen medidas de seguridad más estrictas, aunque aún no se confirma la colocación de detectores de metales en los accesos. La reapertura del sitio busca retomar la normalidad, pero la presencia de las manchas de sangre ha generado un debate sobre la limpieza y el manejo de la escena del crimen. Algunos turistas han manifestado su descontento por la falta de limpieza, mientras que otros consideran que es un recordatorio de la tragedia ocurrida. Las autoridades han asegurado que se realizará una limpieza profunda una vez que concluyan las investigaciones periciales.



