Medio Oriente siempre se ha caracterizado por ser una región violenta, con guerras constantes que impiden un crecimiento pleno y pacífico para los niños. El conflicto entre Israel y Hamás, que inició el 7 de octubre de 2023, es un claro ejemplo. Hamás lanzó miles de cohetes desde Gaza contra Israel, matando a aproximadamente 1,200 personas, entre ellas 34 niños israelíes. Uno de los casos más extremos fue el de un bebé que murió 14 horas después de nacer, tras una cesárea de emergencia a su madre herida.
Otro caso que conmocionó a la sociedad israelí fue el secuestro de los hermanos Ariel (4 años) y Kfir (9 meses), junto a sus padres Shiri y Yarden, en el kibutz Nir Oz. Posteriormente se confirmó que los niños y su madre fueron asesinados en Gaza mientras estaban retenidos por Hamás. En represalia, la milicia israelí lanzó un bombardeo masivo que destruyó la Franja de Gaza, donde niños palestinos perdieron la vida y los sobrevivientes enfrentaron hambruna y miedo constante.
Guerra y muerte a la orden del día
Hambruna en Gaza
Según el último reporte de UNICEF publicado en octubre de 2025, al menos 64 mil niños y bebés han sido asesinados o mutilados en el enclave palestino, entre ellos un millar de bebés, sin contar los muertos tras el cese de hostilidades de ese mismo mes. La hambruna en Gaza alcanzó su punto más crítico en agosto de 2025, cuando más de medio millón de personas enfrentaron inseguridad alimentaria fase 5 de la CIF. Muchos niños sufrieron o murieron por desnutrición aguda grave o inanición extrema.
En medio del genocidio, destacó el caso de Yaqeen Hammad, una niña de 11 años activista que compartía su día a día en redes sociales, mostrando optimismo y esperanza. Junto a su hermano Mohamed, entregaba comida, juguetes y ropa a familias desplazadas, y participaba en el colectivo Ouena. Sin embargo, murió el 23 de mayo de 2025 en un bombardeo israelí en Deir al Balah. Usuarios la recuerdan por su frase “en Gaza nada es imposible”. El fotoperiodista Mahmoud Bassam señaló: “Puede que su cuerpo ya no esté, pero su impacto sigue siendo un faro de humanidad”.
Más de 100 niños muertos y 8 mil desaparecidos tras el alto al fuego
Según UNICEF, después del alto al fuego de octubre, más de cien niños han muerto por ataques israelíes. En enero, se certificaron al menos 60 niños y 40 niñas muertos por drones, disparos de tanques y otros armamentos. James Elder, portavoz de UNICEF, destacó que la cifra real podría ser mayor, ya que solo incluye casos confirmados. “El alto el fuego que detiene las bombas es un avance, pero uno que sigue enterrando niños no es suficiente”, afirmó. El Centro Palestino para Personas Desaparecidas Forzosamente alertó que al menos 8 mil niños continúan desaparecidos, muchos de ellos en casos de desaparición forzada o blanco directo de las fuerzas israelíes. Algunos desaparecieron al buscar ayuda humanitaria o alimentos, o al regresar a viviendas destruidas.
Vuelta a clases
Con el cese de hostilidades, se espera que los niños retomen sus vidas, incluyendo la escuela. UNICEF inició el programa “Vuelta al Colegio” para apoyar académicamente a miles de niños palestinos. “El 60% de los niños en edad escolar no tienen acceso a educación presencial, y más del 90% de las escuelas han sido dañadas o destruidas”, dijo James Elder. La educación se impartirá principalmente en tiendas de campaña. El organismo busca llegar a unos 336 mil niños.
Irán y el uso de niños en tareas de seguridad
En Irán, tras el estallido de la guerra contra Estados Unidos e Israel el 28 de febrero, los menores han sufrido las consecuencias. Un bombardeo estadounidense contra una escuela primaria de niñas en Minab mató a 168 niñas, según el New York Times, por un error de selección de objetivo. Además, la Guardia Revolucionaria Iraní reclutó “voluntarios” de 12 años para patrullar y cubrir puestos de control de la milicia Basij. Un caso denunciado fue el de Alireza Jafari, un estudiante de quinto grado asesinado el 11 de marzo junto a su madre en un puesto de control en Teherán por un dron israelí. Su madre, Sadaf Monfared, contó que su esposo llevó al niño porque faltaba personal, y el niño dijo: “Mamá, o ganamos esta guerra o nos convertimos en mártires”. El programa Defensores de la Patria asignaba a niños tareas de patrullaje, reclutándolos en mezquitas y plazas.
Las infancias en Medio Oriente son difíciles, rodeadas de un entorno hostil donde cualquier conflicto puede arrebatarles la vida.



