Tras 18 años de incansable búsqueda, madre recibe restos de su hija desaparecida en Torreón
Juana Isabel Barraza Cardiel, una madre de familia que se convirtió en buscadora incansable, finalmente recibió los restos de su hija Sandra Yadira Puente Barraza, quien fue privada de la libertad el 26 de noviembre de 2008 por presuntos policías municipales de Torreón, Coahuila. Este desgarrador episodio marca el final de una lucha de 18 años que ha dejado profundas heridas en la familia.
La desaparición que cambió todo
Sandra Yadira, quien tenía solo 19 años de edad al momento de su desaparición, junto con su amiga Lilia y un taxista de Gómez Palacio, Durango, fueron detenidos por supuestos elementos policiales municipales de la llamada Perla de la Laguna. El hecho ocurrió afuera de una tienda de pantalones cerca del Nudo Mixteco, mientras las jóvenes eran acompañadas por la madre de Lilia y su bebé, quien atónita presenció cómo se los llevaron sin explicación alguna.
"Fui amenazada en la búsqueda de mi hija, me pusieron trabas y me ataron de manos", relató Juana Isabel Barraza sobre las dificultades que enfrentó durante su incansable búsqueda. "Luego de que me dijeron que estaba secuestrada, en Coahuila, no descansé ni un solo día".
El largo camino hacia la verdad
Durante todos estos años, Juana Isabel Barraza Cardiel buscó a su hija sin descanso hasta que finalmente recibió la notificación del Centro Regional de Identificación Humana (CRIH). Fragmentos óseos encontrados en 2026 en el Ejido Patrocinio, en San Pedro de las Colonias, resultaron positivos en las pruebas de ADN comparadas con muestras de los dos hijos de Sandra y de la propia Juana Isabel.
"La encontraron en Patrocinio, yo ya sabía lo que era Patrocinio", expresó la madre con profundo dolor. "Siento dolor, coraje, angustia, no sé lo que sentí cuando me dijeron que habían encontrado a Sandra, pero que estaba muerta".
El momento más difícil
Al recibir la noticia, Juana Isabel se descontroló totalmente y abrazó a su hijo, quien decidió acompañarla para que no estuviera sola en este difícil proceso. También la acompañaron Oscar y Edgar, hijos de Sandra, quienes entonces tenían 2 y 3 años de edad y ahora son jóvenes adultos.
La activista, quien pertenece al Grupo Vida desde 2018, narró que en 2016 la Fiscalía General de la República (FGR) se llevó a sus nietos para resguardarlos, pero en 2022, cuando se abrió el CRIH, fueron trasladados a ese sitio. No fue hasta el 3 de abril de 2024 que le entregaron una vértebra de costilla de Sandra, marcando el inicio del proceso de entrega de los restos.
Una lucha que no termina
Juana Isabel Barraza recibió finalmente los restos de su hija en una urna, cerrando un capítulo de 18 años de angustia e incertidumbre. "No podía con mi dolor, se me venía la imagen de mi hija de niña, una a una, chiquita", compartió la madre al recordar el momento más difícil de su vida.
Este caso emblemático de desaparición forzada en Coahuila sigue generando preguntas sobre la responsabilidad de las autoridades y la necesidad de justicia para las familias de las víctimas. La lucha de Juana Isabel representa la de miles de madres buscadoras en México que no descansan hasta encontrar a sus seres queridos.



