Spirit Airlines, la aerolínea estadounidense de bajo costo, canceló todos sus vuelos y anunció un cierre ordenado de sus operaciones desde la madrugada de este sábado. La medida se produce tras el fracaso de las negociaciones para obtener ayuda federal por 500 millones de dólares, según informó The Wall Street Journal (WSJ).
Falta de apoyo gubernamental
De acuerdo con fuentes cercanas al proceso citadas por el diario financiero, la compañía se está quedando sin efectivo y no logró reunir el apoyo unánime necesario entre sus tenedores de bonos y la Administración del presidente Donald Trump para asegurar la inyección de capital que la habría mantenido a flote. Spirit había mantenido conversaciones directas con el gobierno estadounidense para diseñar un acuerdo que le habría proporcionado liquidez a cambio de garantías financieras, las cuales podrían haberse convertido en una participación estatal de hasta el 90 % en la empresa. Sin embargo, surgieron fuertes discrepancias dentro de la propia Administración Trump sobre si se debía financiar el rescate y cómo estructurarlo.
Impacto de la guerra con Irán
La quiebra de la aerolínea se aceleró debido a la duplicación de los precios del combustible de aviación durante los dos meses que lleva la guerra con Irán. Este factor, sumado a la falta de rescate, supondrá la pérdida de miles de puestos de trabajo. Spirit Airlines conectaba Estados Unidos, especialmente el estado de Florida, con más de 20 destinos en Latinoamérica y el Caribe, incluyendo México, Colombia, Costa Rica, Honduras, Perú, Puerto Rico y República Dominicana.
Bancarrota y comunicado oficial
La empresa ha pasado gran parte del último año y medio operando bajo la protección del Capítulo 11 de la ley de bancarrotas de Estados Unidos. En un comunicado, la compañía indicó: “A nuestros clientes: se han cancelado todos los vuelos y el servicio de atención al cliente ya no está disponible. Estamos orgullosos del impacto que nuestro modelo de bajo costo ha tenido en el sector durante los últimos 34 años y esperábamos seguir prestando servicio a nuestros clientes durante muchos años más”. Spirit, que desde la pandemia de Covid-19 ha batallado para mantenerse asequible, esperaba recuperarse de su segunda bancarrota en menos de un año, pero esos planes se descarrilaron ante los altos precios del combustible para aviones tras la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán.



