Un tornado de varios metros de altura y una posterior granizada sorprendieron a los habitantes de Cuyoaco, municipio ubicado en los Valles Centrales de Puebla. El fenómeno dejó daños materiales en viviendas y cultivos, aunque no se reportaron personas lesionadas.
El tornado sorprende a los residentes
Videos difundidos en redes sociales muestran cómo un remolino de tierra levantó polvo y suelo, avanzando con fuerza por varios kilómetros. Las imágenes, similares a las que se registran en las planicies de Estados Unidos aunque en menor escala, captaron el momento en que el tornado cruzó la autopista 129D (Amozoc-Virreyes) y la carretera federal a Teziutlán, obligando a los automovilistas a detener su marcha para evitar riesgos. En una de las grabaciones se escucha a un vecino alertar: “¡Métase usté’ porque ahí viene un tornado muy feo, doña!”, mientras otros corren hacia la calle para observar el fenómeno desde un taller mecánico.
Granizada de gran tamaño
Minutos después del paso del tornado, una intensa granizada cubrió la región. Los bloques de hielo alcanzaron dimensiones comparables a pelotas de ping-pong, provocando daños en techos de viviendas y afectaciones en cultivos de hortalizas. La Coordinación General de Protección Civil y Gestión Integral de Riesgos (zona Teziutlán) desplegó recorridos de supervisión para brindar asistencia a la población y evaluar los daños. Aunque no se reportaron personas lesionadas ni desaparecidas, las afectaciones materiales fueron evidentes en varias casas y parcelas.
Activación de protocolos de emergencia
Ante la magnitud del fenómeno, los gobiernos estatal y municipal activaron los protocolos de emergencia. Se atendieron viviendas con láminas desprendidas y se documentaron pérdidas en cultivos, lo que representa un golpe económico para las familias campesinas de la región. La reacción inmediata de las autoridades permitió contener la situación y ofrecer apoyo a los afectados, aunque el evento dejó claro que la zona requiere medidas preventivas más sólidas frente a fenómenos meteorológicos que, aunque poco frecuentes, pueden tener consecuencias significativas.
Factores geográficos y climáticos
Expertos señalan que los torbellinos son relativamente comunes en esta zona de Puebla durante el primer semestre del año, debido a las características geográficas de los Valles Centrales. Se trata de áreas planas donde el aire corre a gran velocidad, lo que facilita la formación de remolinos. A ello se suman las lluvias constantes por la cercanía con las sierras Norte y Nororiental, así como la influencia del volcán Citlaltépetl, que contribuye a la inestabilidad atmosférica.



