Hace 34 años, el 22 de abril de 1992, Guadalajara vivió la peor tragedia urbana de su historia y una de las más graves de México. Ese miércoles de Pascua, más de catorce kilómetros de colectores en el sector Reforma explotaron por acumulación de hidrocarburos. El saldo oficial fue de 210 muertos, 1,570 edificaciones dañadas, 100 escuelas afectadas y 600 autos destruidos. Tras la devastación, los damnificados iniciaron un calvario para recibir ayuda y exigir justicia.
Responsabilidad de Pemex y autoridades
La versión más aceptada señala que una fuga de gasolina de instalaciones de Pemex en La Nogalera llegó a los drenajes, y las obras del túnel de la Línea 2 del Tren Ligero contuvieron los vapores explosivos, detonando la catástrofe. A pesar de la indignación social, nunca se llevó al verdadero responsable ante la justicia: Petróleos Mexicanos y altos funcionarios que permitieron un manejo descuidado.
Consecuencias políticas
Las explosiones forzaron la salida del gobernador Guillermo Cosío Vidaurri y, tres años después, llevaron a la derrota del PRI en Jalisco, dando paso al primer gobernador panista, Alberto Cárdenas Jiménez. La presión social aceleró cambios políticos, pero la justicia plena no ha llegado.
Lucha continua de los damnificados
Organizaciones como la asociación civil 22 de Abril, liderada por Lilia Ruiz Chávez, mantienen la lucha. Cada año exigen al gobierno estatal cumplir con el Fideicomiso de Apoyo de Seguridad Social (Fiass) y garantizar atención médica digna, medicamentos, sillas de ruedas y prótesis. Este año, el gobernador Pablo Lemus Navarro no asistió a la conmemoración ante la Estela contra el Olvido, en el templo de San Sebastián de Analco, uno de los barrios más afectados.
Deuda pendiente de Pemex
Pemex acumula un historial de pasivos: entre 2012 y 2024 registró 8,708 fugas, casi dos diarias. Las explosiones del 22 de abril son una de sus contingencias más trágicas. Es tiempo de que la paraestatal asuma su responsabilidad y deje de dar un trato indigno a los damnificados, quienes aún esperan justicia y reparación.



