Keiko Fujimori se perfila como favorita en elecciones peruanas con discurso de expulsión migratoria
En un escenario político marcado por la polarización y la crisis de seguridad, Keiko Fujimori, candidata de derecha e hija del controvertido expresidente Alberto Fujimori, lidera la primera vuelta de las elecciones presidenciales en Perú. Con un discurso enfocado en políticas de mano dura, incluyendo la expulsión de migrantes irregulares, Fujimori busca por cuarta vez alcanzar la presidencia, tras intentos fallidos en 2011, 2016 y 2021.
Resultados preliminares apuntan a una segunda vuelta ajustada
Según datos de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), con el 37% de las actas contabilizadas hasta la madrugada del lunes, Keiko Fujimori obtiene el 17.17% de los votos, seguida de cerca por Rafael López Aliaga con el 16.79%. La estrecha diferencia sugiere una segunda vuelta electoral programada para junio, donde se definirá al próximo mandatario peruano. Las elecciones se reanudaron este lunes 13 de abril debido a problemas logísticos que dejaron sin votar a aproximadamente 50 mil personas.
Fujimori celebró los sondeos preliminares, declarando que los resultados son "una señal muy positiva para nuestro país, porque el enemigo es la izquierda", en referencia a su rival López Aliaga. Esta postura refleja su estrategia de campaña, centrada en enfrentar a la oposición política y abordar temas de inseguridad.
Trayectoria y polémicas de una candidata con legado familiar complejo
Keiko Sofía Fujimori Higuchi, nacida el 25 de mayo de 1975 en Lima, estudió Administración de Empresas en la Universidad de Boston y realizó posgrados en la Universidad de Columbia. A los 19 años, asumió el rol de primera dama de Perú entre 1994 y 2000, tras la separación de sus padres, el entonces presidente Alberto Fujimori y Susana Higuchi.
Su padre, Alberto Fujimori, gobernó Perú de 1990 a 2000 en un mandato marcado por el autogolpe de 1992, donde disolvió el Congreso, y fue condenado a 25 años de prisión en 2009 por violaciones a derechos humanos. Keiko Fujimori ha enfrentado sus propias controversias:
- En 2018, fue detenida por la Fiscalía peruana en una investigación por presunto financiamiento irregular de su campaña de 2011, vinculado a empresas como Odebrecht.
- En 2020, continuó su proceso en libertad, y en 2025, un tribunal anuló el juicio por fallas procesales, aunque el caso sigue bajo investigación.
Promesas de campaña: expulsión de migrantes y enfoque en seguridad
En abril de 2026, días antes de las elecciones, Keiko Fujimori prometió expulsar a migrantes irregulares o indocumentados de Perú, una medida que se alinea con sus propuestas anteriores para combatir la criminalidad y economías ilegales mediante un mayor despliegue de fuerzas armadas. Esta postura ha generado debate en un país que enfrenta desafíos migratorios y de seguridad pública.
Quien asuma la presidencia heredará un panorama de inseguridad y crisis política, agravado por divisiones partidistas que han llevado a la destitución o renuncia de ocho presidentes en la última década. La posible segunda vuelta en junio será crucial para determinar el rumbo de Perú en medio de estas tensiones.



