Conflicto global eleva precios de energía y alimentos en 2026
Conflicto global eleva precios de energía y alimentos

El Banco Mundial ha lanzado una alerta sobre el impacto económico del conflicto en Oriente Medio, señalando un efecto dominó que incrementa los costos de energía, fertilizantes y materias primas, con proyecciones de intensificación en 2026. Según el informe más reciente del organismo, los precios de los commodities aumentarían en promedio un 16%, impulsados principalmente por el encarecimiento energético y los insumos agrícolas, en un contexto de tensiones geopolíticas y disrupciones en el suministro.

Energía en niveles críticos: hasta 24% más cara

El informe proyecta que los precios de la energía podrían aumentar hasta un 24% en 2026, alcanzando su nivel más alto desde la invasión de Ucrania por parte de Rusia. Este escenario considera que las interrupciones más severas del conflicto concluyan en los próximos meses y que el tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz, clave para el comercio energético, se normalice gradualmente hacia octubre. Sin embargo, el Banco Mundial advierte que los riesgos están inclinados hacia mayores aumentos, sobre todo si las hostilidades continúan o se intensifican.

El petróleo Brent ya muestra señales de presión: a mediados de abril cotizaba más de 50% por encima de los niveles de inicio de año. Para 2026, se estima un promedio de 86 dólares por barril, aunque en un escenario más crítico podría escalar hasta 115 dólares. Las interrupciones en esta zona son especialmente sensibles, ya que por el estrecho de Ormuz transitaba antes del conflicto cerca del 35% del comercio mundial de crudo por vía marítima, lo que ha derivado en una crisis de suministro sin precedentes, según el organismo.

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Fertilizantes subirían 31% y presionan alimentos

El impacto también alcanzará directamente al campo. El Banco Mundial prevé que los precios de los fertilizantes aumenten hasta un 31% en 2026, impulsados por el encarecimiento de la urea, uno de los insumos más utilizados a nivel global. Este aumento eleva los costos de producción agrícola, reduce los ingresos de los productores y pone en riesgo el rendimiento de las cosechas, lo que podría traducirse en mayores precios de los alimentos. El escenario es preocupante: se estima que hasta 45 millones de personas adicionales podrían enfrentar inseguridad alimentaria grave si el conflicto se prolonga.

Inflación y crecimiento bajo presión

El alza en precios también impactará la inflación, especialmente en economías en desarrollo. El Banco Mundial prevé que alcance un promedio del 5,1% en 2026, por encima de estimaciones previas, e incluso podría llegar hasta 5,8% si la guerra se extiende. En paralelo, el crecimiento económico se desaceleraría. Las economías en desarrollo crecerían apenas un 3,6%, por debajo del 4% previsto antes del conflicto.

Un golpe más fuerte para los países más vulnerables

El organismo advierte que el impacto será desigual y afectará con mayor fuerza a los países más pobres y endeudados, donde el aumento en precios, inflación y costos de financiamiento puede agravar aún más las condiciones económicas.

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