Olinia, el esperado auto eléctrico mexicano impulsado por el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum, avanza en su desarrollo en Puebla gracias al Instituto Politécnico Nacional. Sin embargo, quienes imaginan viajes largos de fin de semana o aventuras interestatales deben moderar sus expectativas: este vehículo no está diseñado para circular en autopistas.
¿Por qué Olinia no puede ir en carretera?
El coordinador del proyecto, Roberto Capuano, confirmó que el motor del Olinia limita su velocidad máxima a 50 kilómetros por hora. Esta decisión técnica simplifica la manufactura y reduce costos, especialmente en la batería, que representa casi el 40 por ciento del valor total. Al no alcanzar los límites mínimos de velocidad y seguridad exigidos en vías rápidas, el vehículo se confina a colonias, zonas céntricas y trayectos cortos. Así, compite directamente con motocicletas y no con autos convencionales como el Nissan March o el Chevrolet Aveo.
Nuevo precio y enfoque urbano
Originalmente, el proyecto prometía un costo de 90 mil pesos, pero la integración obligatoria de frenos ABS y bolsas de aire elevó el precio a un rango estimado entre 150 mil y 200 mil pesos. A pesar del aumento, Olinia mantiene su atractivo para el reparto de última milla y la movilidad diaria de trabajadores. Con una autonomía de 150 kilómetros por carga y un tiempo de recarga de seis a ocho horas en enchufes domésticos, satisface las necesidades del 70 por ciento de los mexicanos que viven en ciudades y realizan traslados rutinarios sin requerir grandes distancias.
Antecedentes y regulación legal
La administración federal busca consolidar una cadena de suministro local y reducir la dependencia de importaciones asiáticas. El auge de miniautos chinos de bajo costo, que evidenció vacíos legales y de seguridad, aceleró la necesidad de una alternativa nacional. El equipo de Olinia presentó una propuesta normativa basada en la categoría europea "L", que agrupa cuadriciclos ligeros, un concepto aún no existente en el reglamento de tránsito mexicano. El primer prototipo funcional se presentará durante la inauguración del Mundial de Fútbol 2026 en la Ciudad de México, y la producción en serie arrancará en el primer semestre de 2027.
Mientras los 70 especialistas del IPN trabajan en el Centro Nacional de Diseño Automotriz en Puebla, los futuros compradores deben evaluar si un vehículo estrictamente citadino justifica la inversión frente a opciones tradicionales que permiten salir de la ciudad. Olinia representa un paso histórico para la ingeniería nacional, siempre que los usuarios comprendan que su territorio es el asfalto urbano, no las autopistas.



