La presidenta Claudia Sheinbaum anunció el nombramiento de Juan Carlos Carpio Fragoso como nuevo director general de Petróleos Mexicanos (Pemex), en sustitución de Víctor Rodríguez Padilla. El cambio fue comunicado mediante un mensaje en video difundido en redes sociales, generando reacciones inmediatas en el gabinete federal y el sector energético nacional.
Relevo directivo en Pemex
La secretaria de Energía, Luz Elena González Escobar, reconoció la labor de Rodríguez Padilla y expresó su apoyo a Carpio Fragoso, quien anteriormente se desempeñaba como director de Finanzas de la petrolera. Los desafíos financieros y operativos que enfrenta la empresa estatal son considerables, y el nuevo director deberá implementar estrategias para superarlos.
Metas de producción y alianzas estratégicas
El principal objetivo de Carpio Fragoso es aumentar la producción a 1.8 millones de barriles de petróleo diarios en el mediano plazo. Para ello, Pemex requiere inversiones significativas en exploración de nuevos campos petroleros. En este contexto, el gobierno mexicano busca concretar una alianza estratégica con Petrobras, la compañía brasileña que posee esquemas de exploración de interés para fortalecer las operaciones nacionales.
Gas no convencional y fracking
Otro reto importante es garantizar el abasto de gas natural. El nuevo director evaluará, junto con un grupo especializado del gobierno, la viabilidad de extraer gas no convencional mediante fracking. Cuitláhuac García Jiménez, titular del Centro Nacional de Control del Gas Natural (Cenagas), dio la bienvenida a Carpio Fragoso y anticipó un trabajo conjunto para asegurar el suministro de gas en el país.
Refinación, petroquímica y fertilizantes
La consolidación del Sistema Nacional de Refinación es una prioridad. Carpio Fragoso tiene la encomienda de concluir la modernización de las refinerías de Tula y Salina Cruz, incluyendo las plantas coquizadoras. Además, se busca mejorar toda la cadena de refinación para producir más gasolina de consumo interno. También se incrementará la producción en petroquímica y fertilizantes, rubros clave para la soberanía energética y agrícola.
Este nombramiento marca un nuevo rumbo para Pemex, con el respaldo del gobierno federal y la expectativa de superar los desafíos del sector energético mexicano.



