Sheinbaum mantiene política petrolera con producción limitada a 1.8 millones de barriles diarios
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo confirmó que México mantendrá su producción petrolera en 1.8 millones de barriles diarios, una decisión basada principalmente en consideraciones ambientales y de sostenibilidad energética. La mandataria subrayó que su administración no tiene planes de incrementar esta cifra, marcando un contraste significativo con políticas energéticas de gobiernos anteriores.
Crítica a la sobreexplotación histórica del yacimiento de Cantarell
Durante su explicación sobre la política energética actual, Sheinbaum recordó cómo en sexenios anteriores, particularmente durante el gobierno de Vicente Fox, se apostó por una estrategia de sobreexplotación petrolera. "Cuando Fox llegó al gobierno decidió elevar la producción de petróleo… se producían 2.1 millones de barriles diarios y llegó a 3.4 millones", señaló la presidenta, destacando el aumento drástico que caracterizó ese periodo.
La mandataria criticó severamente las consecuencias de esta estrategia, afirmando que "se sobreexplotó tanto Cantarell que prácticamente se acabó el petróleo de manera muy irresponsable". Sheinbaum detalló que además de la extracción excesiva, se implementaron prácticas contaminantes como la inyección de nitrógeno en lugar de gas natural, lo que deterioró la calidad del gas y elevó considerablemente los costos de aprovechamiento.
Exportaciones actuales y destino de la producción petrolera
Actualmente, según explicó la presidenta, la mayor parte de la producción petrolera nacional se destina al consumo interno, principalmente para abastecer las refinerías nacionales. Sin embargo, una porción significativa continúa exportándose a aproximadamente 50 países alrededor del mundo, manteniendo así relaciones comerciales internacionales en el sector energético.
Sheinbaum aclaró específicamente sobre las exportaciones a Cuba, indicando que "una parte de ese petróleo se exporta a Cuba como a cualquier otro país y a veces por razones humanitarias". Esta declaración surgió en el contexto de discusiones sobre la política exterior energética y las consideraciones humanitarias en las relaciones comerciales internacionales.
Falta de beneficios del excedente petrolero histórico
Uno de los puntos más críticos que destacó la presidenta fue que, a pesar de los altos precios internacionales del crudo durante periodos de mayor producción—que llegaron a rondar los 100 dólares por barril—los excedentes petroleros generados nunca se tradujeron en desarrollo significativo para el país. "Hubo un excedente petrolero enorme que nunca se supo dónde quedó", sostuvo Sheinbaum, cuestionando la transparencia y el beneficio social de las políticas petroleras anteriores.
Equilibrio entre soberanía, sostenibilidad y transición energética
La mandataria enfatizó que la política energética actual busca establecer un equilibrio cuidadoso entre tres pilares fundamentales: la soberanía energética nacional, la sostenibilidad ambiental y la transición hacia fuentes renovables de energía. "Hoy producimos 1.8 millones de barriles diarios y hasta ahí queremos quedarnos", reiteró Sheinbaum, subrayando el compromiso de su administración con límites de producción responsables.
Este enfoque contrasta marcadamente con la mentalidad extractivista que predominó en décadas anteriores, representando un cambio paradigmático en la gestión de los recursos naturales no renovables del país. La presidenta argumentó que mantener la producción en niveles moderados permite satisfacer las necesidades internas mientras se avanza hacia una matriz energética más diversificada y sostenible.
La decisión de limitar la producción petrolera refleja una evaluación integral que considera no solo factores económicos inmediatos, sino también impactos ambientales a largo plazo y la necesidad de preservar recursos para futuras generaciones. Sheinbaum presentó esta política como parte de una visión más amplia de desarrollo nacional que prioriza la sostenibilidad sobre el crecimiento extractivo desmedido.