Ciudadanas estadounidenses detenidas por ICE en Chicago denuncian violación de derechos
En un incidente que ha generado alarma y controversia, una joven empresaria de 27 años, a quien identificaremos como María para proteger su identidad, y su hermana fueron detenidas por agentes del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) en Chicago, a pesar de ser ciudadanas estadounidenses de nacimiento. Los hechos ocurrieron en noviembre de 2025, cuando un grupo de agentes llegó a la empresa de construcción de María en la ciudad.
María relata que, al notar la presencia de los oficiales, alertó inmediatamente a sus trabajadores para intentar evitar detenciones. Sin embargo, uno de sus empleados fue sacado a la fuerza de una camioneta. En el mismo operativo, tanto María como su hermana también fueron detenidas, sin que los agentes se identificaran o presentaran una orden judicial.
Testimonio de una violación de derechos
"No se identificaron, no dijeron por qué estaban ahí, no enseñaron alguna orden, nada más empezaron a jalar a la gente", declaró María. "Mi hermana es ciudadana, yo soy ciudadana, y la empezaron a jalar. Cuando ellos estaban jalando al trabajador, yo estaba atrás con otro agente preguntándole si había orden de arresto".
A pesar de su estatus ciudadano, ambas mujeres fueron trasladadas a un centro de detención en Chicago, donde permanecieron aproximadamente ocho horas. Durante ese tiempo, no tuvieron acceso a un abogado ni se les permitió realizar llamadas telefónicas, antes de ser finalmente liberadas.
Centro de detención no oficial y miedo persistente
María asegura que el lugar al que fueron llevadas no corresponde a los centros de detención comúnmente reportados en las noticias oficiales. "Mucha gente piensa que nada más tienen un lugar donde tienen a los migrantes; en las noticias anuncian que es el único lugar de detención y eso no es cierto", explicó. "A nosotros nos llevaron a otra localización aquí en Chicago, nos separaron en diferentes cuartos. Yo les decía que no quería hablar con ellos hasta que tuviera un abogado, me dejaran hacer una llamada, esa llamada nunca me la dieron, nunca me dieron abogado".
El miedo ha persistido tras el incidente. Recientemente, agentes de ICE regresaron al sector habitacional donde reside María, al sur de Chicago, según una alerta de una vecina. "Ese día, como ciudadano, yo no tenía ningún derecho", expresó María. "Se había visto en las noticias que a ciudadanos los han matado y pues tengo miedo, está todo fuera de control. Yo tengo mi récord limpio, nunca he tenido problema con la ley y no sé cómo responder a esta situación".
Este caso subraya preocupaciones sobre las prácticas de ICE y los derechos de los ciudadanos estadounidenses en medio de operativos migratorios. María concluye con un llamado a la guía divina y el deseo de que esta situación termine pronto, mientras la comunidad sigue atenta a desarrollos en materia de derechos humanos y aplicación de la ley.