Crisis en Cuba: apagones, protestas y tensión con EE.UU. en 2026
Crisis en Cuba: apagones, protestas y tensión con EE.UU.

La crisis energética en Cuba escaló durante los primeros meses de 2026 tras el endurecimiento de las sanciones y el bloqueo petrolero impulsado por Estados Unidos, situación que derivó en apagones masivos, escasez de combustible, cierre de gasolineras y protestas sociales en distintas zonas de la isla.

Trump endureció su discurso contra Cuba

El 4 de enero, el presidente estadounidense Donald Trump afirmó que Cuba estaba “a punto de caer”, luego de la captura del mandatario venezolano Nicolás Maduro y de nuevas medidas contra el suministro energético de la isla. “Cuba parece que va a caer”, declaró el republicano, mientras Washington intensificaba la presión sobre gobiernos aliados de La Habana.

Se agravó la escasez de combustible

Días después, Estados Unidos confiscó dos petroleros vinculados con Venezuela, afectando el suministro de crudo hacia Cuba. En ciudades como Matanzas y La Habana comenzaron a verse: gasolineras cerradas, largas filas para cargar combustible, cortes de electricidad y problemas en el transporte público. “Ahora las cosas empeorarán porque no dejarán entrar petróleo”, dijo el ciudadano cubano William González.

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Apagones y colapso energético

La situación empeoró en marzo, cuando la red eléctrica nacional colapsó y dejó a millones de personas sin energía eléctrica. Las calles de La Habana permanecieron oscuras durante varias noches y muchos habitantes tuvieron que subir agua manualmente a edificios sin elevadores. “Vivo en el piso 17 y tengo que subir sin luz ni agua”, relató Gladys Valdés, residente de La Habana.

Trump habló incluso de “tomar Cuba”

En medio de la crisis, Trump realizó declaraciones que generaron polémica internacional. “Creo que tendré el honor de tomar Cuba”, afirmó el mandatario estadounidense el 16 de marzo en la Casa Blanca. Un día después volvió a insistir en que la isla estaba “en muy mal estado” y adelantó que Washington haría “algo con Cuba muy pronto”.

Cuba pidió diálogo sin presiones

El presidente cubano Miguel Díaz-Canel respondió que su gobierno estaba dispuesto a dialogar con Estados Unidos, pero únicamente “sin presiones” y respetando la soberanía cubana. Posteriormente, el canciller Bruno Rodríguez reiteró que La Habana aceptaría un “diálogo serio y responsable”, siempre sin injerencia externa.

México envió ayuda humanitaria

En medio de la emergencia, México suspendió temporalmente sus envíos de petróleo hacia Cuba debido a las amenazas arancelarias de Estados Unidos, aunque posteriormente mandó ayuda humanitaria. Desde Veracruz zarparon embarcaciones con leche, arroz, frijoles, aceite, atún, medicinas y productos de higiene. La presidenta Claudia Sheinbaum defendió el apoyo al pueblo cubano y calificó como “injustas” las sanciones estadounidenses. “El pueblo mexicano siempre muestra solidaridad”, expresó.

Basura, falta de agua y crisis humanitaria

La falta de combustible también afectó servicios básicos. En febrero comenzaron a acumularse montones de basura en calles de La Habana porque los camiones recolectores no tenían diésel suficiente para operar. Además, se reportó escasez de agua, suspensión de vuelos, aeropuertos semivacíos y negocios que comenzaron a operar con paneles solares. La ONU advirtió que la situación humanitaria podía “colapsar” si no se resolvía el problema energético.

Rusia alivió parcialmente la crisis

A finales de marzo llegó a Cuba un petrolero ruso con unos 700 mil barriles de crudo, el primer gran cargamento recibido por la isla en meses. Semanas después comenzaron a reactivarse semáforos, comercios y algunos servicios básicos. “Las cosas han mejorado mucho”, afirmó la residente Yani Cabrera tras la llegada del combustible ruso.

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