James Comey, exdirector del FBI, enfrenta una nueva imputación en Estados Unidos por una publicación en Instagram que fue interpretada como un mensaje contra el presidente Donald Trump. El Departamento de Justicia, bajo la administración de Trump, logró que un gran jurado presentara una segunda acusación formal contra Comey, según informaron medios estadounidenses.
Detalles de la publicación en Instagram
La acusación se relaciona con un post realizado por Comey en mayo de 2025, en el que compartió la imagen de una concha marina con la inscripción “86 47”. En el ámbito de la restauración, el número 86 se utiliza para indicar que un producto debe ser retirado del menú, mientras que el 47 hace referencia al presidente número 47 de Estados Unidos, cargo que ocupa Donald Trump. La interpretación de este mensaje como una posible amenaza contra el mandatario llevó a que Comey fuera entrevistado por el Servicio Secreto y por investigadores federales el año pasado. En aquel momento no se presentaron cargos, pero ahora el caso ha sido retomado por la justicia.
Segunda acusación en menos de un año
Esta nueva imputación llega menos de un año después de que Comey fuera acusado por primera vez de haber mentido al Congreso en relación con filtraciones a la prensa. Aunque logró que un tribunal desestimara ese proceso mediante una apelación, ahora enfrenta un nuevo escenario judicial. Los cargos específicos aún no han sido detallados, pero se espera que estén directamente vinculados con la publicación en Instagram que, según fuentes citadas por Fox News, podría interpretarse como un mensaje dirigido contra Trump.
Contexto legal y político
El caso ha generado un intenso debate en el ámbito político estadounidense, con defensores de Comey argumentando que se trata de una persecución política por parte de la administración Trump, mientras que los críticos del exdirector del FBI consideran que sus acciones justifican las investigaciones. La publicación en Instagram, aunque ambigua, ha sido el centro de la controversia, y se espera que el proceso judicial aclare si realmente constituía una amenaza o simplemente una expresión simbólica.



