Donald Trump envía mensaje patriótico por el Super Bowl 2026 y reaviva polémica
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha generado una nueva controversia al publicar un mensaje oficial con motivo del Super Bowl 2026, a pesar de haber anunciado previamente que no asistiría al evento y de criticar la elección de Bad Bunny para el show de medio tiempo. Este mensaje, difundido por la Casa Blanca, ha vuelto a colocar al mandatario en el centro del debate público, combinando un tono patriótico con bromas en redes sociales.
Mensaje oficial vincula Super Bowl con los 250 años de independencia
En su comunicado, Donald Trump destacó la importancia histórica del Super Bowl, relacionándolo con la celebración de los 250 años de la independencia estadounidense. Deseó éxito a los New England Patriots y a los Seattle Seahawks, equipos que disputan el campeonato, y subrayó que el evento es "más que un simple partido", describiéndolo como una tradición que refleja "la pasión, perseverancia y el espíritu estadounidense".
"El fútbol americano refleja nuestra propia trayectoria como nación: determinación, disciplina y trabajo duro", afirmó Trump, quien también aprovechó el mensaje para rendir homenaje a las Fuerzas Armadas y a los patriotas que aseguraron la independencia del país.
Broma en redes sociales enciende reacciones antes del evento
Además del mensaje patriótico, Trump volvió a captar la atención al publicar un video en la red social X, donde aseguró que revelaría cuál era su equipo favorito para ganar el Super Bowl 2026. Sin embargo, el clip se corta abruptamente antes de que dé la respuesta, lo que fue interpretado como una broma y generó miles de reacciones entre usuarios. Aunque no mencionó directamente a Bad Bunny en ese video, muchos lo leyeron como una continuación del tono irónico que ha mantenido frente al evento y su espectáculo musical.
Críticas previas a Bad Bunny y Green Day alimentan la polémica
El mensaje presidencial llega semanas después de que Trump anunciara que no asistiría al Super Bowl 2026, en medio de una controversia por la elección de Bad Bunny como artista principal del show de medio tiempo y de Green Day como acto de apertura. "Soy anti-ellos", dijo al referirse tanto al cantante puertorriqueño como a la banda estadounidense, dejando clara su inconformidad con la selección musical del evento. Estas declaraciones previas han contribuido a mantener viva la polémica en torno a su postura sobre el Super Bowl.
La combinación de un mensaje oficial solemne con críticas y bromas en redes sociales ha creado un escenario polarizante, reflejando el estilo controvertido de Trump en la política y el entretenimiento deportivo. Este episodio subraya cómo figuras públicas pueden influir en la narrativa de eventos masivos como el Super Bowl, generando debates que trascienden el ámbito deportivo.