La Red Jesuita con Migrantes denunció el despliegue de operativos de detención migratoria en la Ciudad de México, caracterizados por un enfoque "profundamente militarizado". En estas acciones participan elementos de la Guardia Nacional, el Ejército, la Marina y la Secretaría de Seguridad Ciudadana de la CDMX, bajo la dirección del Instituto Nacional de Migración (INM). Según la organización, estos operativos se enmarcan en una política de "control social" con miras al Mundial de Fútbol 2026.
Zonas afectadas y denuncias
Los operativos se han reportado en colonias como Guerrero, Doctores, Polanco, Patriotismo y en Ciudad Netzahualcóyotl. La Red Jesuita con Migrantes advirtió que, bajo el discurso de "orden y limpieza" del espacio público en preparación para el mundial, el Gobierno de la Ciudad de México impulsa una política que contraviene la protección de poblaciones vulnerables. "No se puede utilizar un evento internacional como pretexto para legitimar prácticas de hostigamiento, criminalización y expulsión de personas migrantes", señaló la organización.
Participación militar y violaciones a derechos humanos
La participación de las Fuerzas Armadas en tareas migratorias fue calificada como "desproporcionada e incompatible con el carácter civil que deben regir estas labores". La Red documentó detenciones arbitrarias en vía pública y domicilios, traslados forzados a estaciones migratorias del sur del país sin notificación, e incomunicación de los detenidos. En dos allanamientos específicos, en las colonias Doctores y Guerrero, se registraron irrupciones sin orden judicial. En uno de ellos, la Guardia Nacional, la Marina y el INM detuvieron a jóvenes venezolanos, quienes fueron trasladados a la estación migratoria Las Agujas y luego enviados a Tapachula. El segundo allanamiento fue documentado por el medio Conexión Migrante, que mostró el ingreso de al menos 15 agentes del INM a un inmueble.
Contexto migratorio y críticas al sistema
La Red Jesuita señaló que la situación irregular de los migrantes es consecuencia del colapso de la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar) y del INM. En los primeros nueve meses de 2025 se registraron 80 mil solicitudes de asilo, pero la Comar perdió más del 60% de su presupuesto tras la reducción de apoyo de ACNUR. Esto ha dejado a miles de personas en una etapa de pre registro que puede durar hasta 10 meses. Además, el INM ha dejado de expedir documentos migratorios, violentando plazos legales para permisos de trabajo. "Detener a quienes esperan meses en una cola institucional es criminalización", afirmó la organización.
Exigencias de la Red Jesuita
La Red Jesuita con Migrantes exige el cese inmediato de los operativos de detención migratoria en la CDMX y su zona metropolitana, el retiro de las fuerzas armadas de cualquier acción migratoria, la liberación de los detenidos y la revisión de sus casos con debido proceso. También demanda el respeto a los derechos de los migrantes y refugiados, el cumplimiento de la Ley de Interculturalidad, y el fin de políticas de "orden y limpieza" que criminalicen a poblaciones vulnerables.



