Rusia intensifica presión diplomática por caso de menor rusa en México
La Cancillería de Rusia ha convocado de manera urgente al embajador mexicano en Moscú para abordar el delicado caso de Kristina Vladimirovna Románova, una adolescente de nacionalidad rusa que actualmente se encuentra bajo resguardo de autoridades mexicanas. Este incidente ha escalado a un nivel diplomático significativo, poniendo en evidencia tensiones entre ambos países sobre la protección de menores y la aplicación de tratados internacionales.
Antecedentes del caso y tutela institucional
Kristina Románova es hija adoptiva de Marína Románova, catedrática de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEM). El caso se originó en 2023 cuando autoridades mexicanas detectaron un posible entorno de violencia familiar, lo que llevó a su ingreso en un centro del Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia del Estado de México (DIFEM). Desde entonces, la menor ha permanecido bajo tutela institucional, con el argumento de salvaguardar su integridad física y emocional.
En septiembre de 2024, la situación se complicó cuando la Fiscalía del Estado de México emitió una Alerta Amber por su desaparición en Toluca, a pesar de que ya estaba bajo medidas cautelares del DIFEM. Su madre, Marína Románova, presentó una versión contradictoria, acusando a las instituciones de retirar a la menor y alegando que "Kristina es víctima de trata de personas". Semanas después, la joven fue localizada en Tijuana y trasladada de vuelta al Estado de México, donde continúa bajo resguardo oficial.
Intervención rusa y reclamos diplomáticos
El gobierno ruso ha tomado este caso como una prioridad diplomática, argumentando que Kristina, como ciudadana rusa, debe tener acceso consular garantizado y la opción de regresar a su país. Autoridades rusas han declarado que la menor ha expresado su deseo de volver a Rusia y han denunciado la falta de contacto consular constante. Incluso, han insinuado que la situación podría constituir una desaparición forzada y una violación a acuerdos internacionales, elevando así el tono de sus reclamos.
Un conflicto entre protección y soberanía
Actualmente, el caso de Kristina Románova se encuentra en un punto muerto entre dos posturas enfrentadas:
- Por un lado, las autoridades mexicanas defienden la protección institucional ante posibles riesgos en su entorno familiar.
- Por otro lado, Rusia exige su repatriación inmediata, basándose en derechos consulares y la voluntad de la menor.
Este conflicto ha generado un escenario complejo donde se debaten criterios de protección infantil frente a solicitudes diplomáticas. El caso sigue abierto y bajo estrecha atención internacional, mientras se espera una resolución que podría sentar precedentes en materia de cooperación bilateral y derechos humanos.



