Los reclamos laborales marcarán el desfile del 1 de mayo en la capital veracruzana. Se espera que más de 60 mil trabajadores de diversas organizaciones sindicales marchen por las calles en una jornada que podría prolongarse por más de ocho horas.
Violaciones a contratos y prestaciones
Los líderes sindicales anunciaron que prevén que el desfile tenga una duración de 8 horas o más. Las quejas incluyen violaciones a contratos colectivos, recortes, despidos y falta de pago de prestaciones. Aunque algunos dirigentes aseguraron tener “agradecimientos” al gobierno estatal, otros señalaron que hay reclamos importantes que deben exponerse públicamente ante las autoridades.
Contraste entre sindicatos
Mientras algunas dirigencias, como las del sector Salud, afirmaron que “vamos caminando bien” tras instalar mesas de diálogo con el gobierno, otras advirtieron que no habrá freno a las expresiones de inconformidad. Los dirigentes enfatizaron que cada organización marchará con sus propios pendientes y que “no todo es a favor ni todo es en contra”.
Denuncias del Sindicato de Empleados del Poder Ejecutivo
El Sindicato de Empleados del Poder Ejecutivo denunció “despidos injustificados, acoso contra compañeras, laudos que no quieren pagarse y amparos que el gobierno se opone a cumplir”. La dirigencia señaló que las mesas prometidas por la Secretaría de Gobierno y el Congreso “no se han dado” y reveló cinco fallecimientos por riesgos laborales, cuyos beneficiarios siguen sin recibir recursos del fideicomiso correspondiente. Con 400 agremiados, anticipan que marcharán para exigir cumplimiento legal y visibilizar una deuda creciente del gobierno con sus trabajadores.
Reclamos generalizados por crisis económica e inseguridad
A este panorama se suman reclamos que atraviesan a prácticamente todos los sectores: la crisis económica derivada de la inflación, que ha encarecido alimentos, transporte y servicios, así como la inseguridad en carreteras y zonas rurales. Transportistas denuncian que deben cuidarse “incluso de la propia policía”. También está el desempleo que golpea a trabajadores eventuales, personal de limpieza y brigadistas que quedaron sin contrato tras reestructuraciones estatales. Para muchos, el desfile será la única oportunidad de exponer públicamente el deterioro sostenido de las condiciones laborales y de vida en Veracruz.



