El gobierno de México, encabezado por Claudia Sheinbaum Pardo, acordó con el Departamento de Transporte de Estados Unidos (DOT) flexibilizar la política aeroportuaria que impuso el expresidente Andrés Manuel López Obrador en 2022, la cual ordenó el traslado de rutas de pasajeros y carga del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) al Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA), argumentando saturación del aeropuerto capitalino.
Acuerdo bilateral
El DOT y la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) informaron que alcanzaron un acuerdo para resolver la controversia que llevó al gobierno de Joe Biden a imponer sanciones contra aerolíneas mexicanas, bajo el argumento de que la medida violaba el acuerdo bilateral de transporte de 2015. Estas sanciones fueron intensificadas por la administración de Donald Trump en octubre pasado, cuando se anularon rutas de México hacia aeropuertos estadounidenses.
Reacciones de ambas partes
En los comunicados oficiales, cada parte destacó los aspectos positivos para su gobierno. El DOT subrayó que México se comprometió a reformar su política de asignación de slots para alinearse con las mejores prácticas internacionales. Por su parte, la SRE resaltó que el acuerdo reconoce el impulso del AIFA como parte integral de la oferta de la Zona Metropolitana del Valle de México.
Sin embargo, el DOT incluyó una declaración de Sean Duffy, su titular, quien advirtió que “se trata de un paso hacia la dirección correcta, pero necesitamos ver que estas promesas se vuelvan reales; hasta ese momento, nuestras restricciones en las operaciones de México seguirán vigentes”.
Este acuerdo representa un avance en las relaciones bilaterales, aunque la administración estadounidense mantiene la presión sobre México para que implemente cambios concretos en su política aeroportuaria.



