Sánchez comparece en el Congreso por accidentes ferroviarios en medio de huelga
Sánchez explica accidentes ferroviarios en Congreso durante huelga

El presidente del Gobierno español comparecerá en el Congreso sobre los graves accidentes ferroviarios

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ofrecerá el próximo miércoles explicaciones detalladas en el Congreso de los Diputados sobre los dos graves accidentes ferroviarios ocurridos recientemente en España. La comparecencia, solicitada por el propio mandatario, se producirá en un contexto especialmente delicado, ya que coincidirá con el tercer día de la huelga convocada en todo el sistema ferroviario nacional.

Los trágicos sucesos que conmocionaron al país

El accidente más grave ocurrió el pasado 18 de enero en Adamuz, Córdoba, cuando los tres últimos vagones del tren Iryo que realizaba el trayecto Málaga-Madrid descarrilaron y colisionaron frontalmente con un Alvia de Renfe que circulaba en sentido contrario en la ruta Madrid-Huelva. Este trágico suceso dejó un saldo de 46 personas fallecidas y 126 heridas, constituyéndose como uno de los peores accidentes ferroviarios de las últimas décadas en España.

Dos días después, el 20 de enero, se produjo otro accidente en Gelida, Barcelona, donde un deslizamiento de talud cayó sobre un tren de Rodalies de la línea R4, provocando la muerte del maquinista y heridas a 37 personas más. Estos dos sucesos consecutivos han puesto en el centro del debate público la seguridad del sistema ferroviario español.

Las investigaciones y las reparaciones en curso

Desde el accidente de Adamuz, el tramo afectado está siendo reparado intensivamente por técnicos de Adif, aunque las continuadas borrascas de las últimas semanas están afectando significativamente a las obras y retrasarán la reapertura de la vía, según había advertido previamente el Ministerio de Transportes.

Mientras tanto, la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) continúa trabajando en determinar las causas exactas del descarrilamiento del tren Iryo, fabricado en la planta italiana de la japonesa Hitachi. El ministro de Transportes, Óscar Puente, descartó inicialmente fallos técnicos en el tren, y también se ha excluido la posibilidad de un error humano.

Las investigaciones se centran actualmente en la soldadura entre raíles, específicamente en verificar si la unión de aceros antiguos (de vías que llevan en uso desde 1992, año de inauguración de la alta velocidad española) con otros nuevos de 2023 podría estar en el origen del descarrilamiento. Sin embargo, tanto el Gobierno a través de Puente como el presidente de la CIAF, Ignacio Barrón, han defendido que unir estos dos tipos de acero distintos no tiene por qué ser necesariamente la causa del accidente.

La crisis se agrava con múltiples incidencias

La situación del ferrocarril español se ha visto agravada por las repetidas incidencias denunciadas por los maquinistas en la alta velocidad, incluso en la línea Madrid-Barcelona. Las tres operadoras (Renfe, Ouigo e Iryo) han acordado con Adif prolongar 25 minutos el tiempo de viaje y suspender los servicios de última hora para permitir revisiones diarias de la infraestructura.

En el caso de Rodalies, al accidente de Gelida se suman continuados incidentes en diferentes líneas que han provocado interrupciones sucesivas del servicio. El propio ministro de Transportes admitió que el servicio es "pésimo" y anunció más inversión para los próximos ejercicios. Este sábado se produjeron dos manifestaciones en Barcelona en protesta por la degradación del servicio de cercanías en Cataluña.

La respuesta política y las exigencias de responsabilidad

El Gobierno ha destacado la estrecha colaboración con la Junta de Andalucía, cuyo presidente, Juanma Moreno, ha incidido en esta misma tesis de trabajo conjunto. Sin embargo, la oposición política ha endurecido su postura.

El Partido Popular, que inicialmente hizo un paréntesis en su oposición al Gobierno tras el accidente, ha criticado posteriormente con dureza la gestión y ha exigido la dimisión del ministro Puente. Su líder, Alberto Núñez Feijóo, anunció la creación de una comisión de investigación parlamentaria en el Senado para que se conozca "la situación de mantenimiento y seguridad del ferrocarril español".

La huelga ferroviaria y las negociaciones estancadas

Las negociaciones entre el Ministerio de Transportes y los sindicatos mayoritarios en el sector ferroviario (CCOO, UGT y Semaf) no han dado resultados hasta este sábado, por lo que se mantiene la huelga convocada para los días 9, 10 y 11 de febrero en protesta por la falta de seguridad en el sistema.

Óscar Puente ha liderado las reuniones, en las que han participado también los presidentes de Adif, Pedro Marco, y Renfe, Álvaro Fernández Heredia, pero no se han concretado los aumentos presupuestarios ni los cambios en los protocolos de seguridad que exigen los sindicatos.

La movilización está convocada, además de por los sindicatos mayoritarios, por CGT, Sindicato Ferroviario (SF), Sindicato de Circulación Ferroviario (SCF) y Alferro, que no están participando en las negociaciones actuales. Estos grupos exigen un cambio profundo en el modelo ferroviario español.

El llamamiento a la protesta incluye a todo el personal del sector, desde la operación hasta el mantenimiento, la circulación, la atención a bordo y el resto de actividades que sostienen el servicio público. La huelga se extiende, además de a los tres operadores de viajeros, a los servicios de a bordo y al transporte de mercancías, lo que anticipa un impacto significativo en la movilidad nacional durante los tres días de paro.

La comparecencia de Pedro Sánchez este miércoles se presenta así como un momento crucial para abordar una crisis que afecta a múltiples dimensiones: la seguridad de los ciudadanos, la confianza en el sistema de transporte, las relaciones laborales en el sector y la credibilidad de las instituciones responsables de garantizar un servicio ferroviario seguro y eficiente.