Trabajadoras sexuales en Tlalpan denuncian exclusión por obras del Mundial
Trabajadoras sexuales en Tlalpan denuncian exclusión por obras

Trabajadoras sexuales en Tlalpan denuncian que la ciclovía construida rumbo al Mundial 2026 redujo sus ingresos y amenaza con desplazarlas de la zona. Una ciclovía se interpone entre una avenida de Ciudad de México y la acera donde Flor se pasea con los pechos al aire a la espera de clientes. "Ni así consigo", dice esta trabajadora sexual, temerosa de volver nuevamente a casa sin dinero.

Obras del Mundial afectan a trabajadoras sexuales

La ruta forma parte de las obras del Mundial de fútbol, que este país organiza junto con Estados Unidos y Canadá. El aeropuerto está hecho un caos por los trabajos de remodelación, que avanzan a las carreras antes del pitazo inicial del 11 de junio. Lo mismo ocurre en el Metro, con estaciones del turístico Centro Histórico en obra gris.

El gobierno confía en que todo estará listo a tiempo para la primera Copa del Mundo que se celebrará en tres naciones. El tránsito en Tlalpan está parado. Esta avenida conecta el centro con el sur de Ciudad de México, donde se encuentra el estadio Azteca, escenario del juego inaugural entre las selecciones de México y Sudáfrica.

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Mujeres con faldas cortas y zapatos de tacón alto se pasean por la acera bordeada por hoteles de corta estancia. Un ciclista pasa a toda marcha por la nueva ruta y toca un silbato para evitar accidentes con las trabajadoras sexuales, que de vez en cuando entran en la ciclovía para tratar de llamar la atención de los automovilistas.

Denuncian "limpieza social"

"El gobierno no quiere a las trabajadoras sexuales" y busca "poder desalojarnos" de esta avenida por donde pasarán miles de aficionados, denuncia Flor, de 55 años. "El Mundial no me beneficia en nada, pues estoy más pobre que nadie". Unos 15 mil trabajadores sexuales se desempeñan en la capital mexicana, de un universo de 800 mil en todo el país, según la ONG Brigada Callejera de Apoyo a la Mujer.

Elvira Madrid, quien fundó la brigada y coordina la Red Mexicana de Trabajo Sexual, denuncia una "limpieza social" para "mostrar un México de primer mundo". Su organización encabezó una protesta en la misma Tlalpan, donde la alcaldía inauguró la ciclovía con pompa.

"La construcción de ciclovías no es fácil", dijo la jefa de Gobierno Clara Brugada al inaugurar la obra el 19 de abril. "Ha provocado muchas resistencias, pero esa es la lucha y esa es la transformación de mentalidad que queremos". "Decimos que la calzada de Tlalpan es de todas y de todos", indicó la política de izquierda.

Negociaciones sin avances

La alcaldía ha dicho que negocia con las trabajadoras sexuales, aunque no se conocen los detalles. No respondió a un pedido de comentario de la AFP, pero en 2025 César Cravioto, secretario de Gobierno, dijo al diario mexicano 24 Horas que trabajaban en "una propuesta" para "generar derechos para las personas que se dedican al trabajo sexual", en medio de presiones por reconocimiento legal y seguridad social. Cravioto habló de "establecer códigos de conducta, de vestimenta, horarios, para que no afecten a vecinos de la zona". La propuesta quedó ahí y, con el tiempo, dio pie a rumores, como que las trabajadoras sexuales usarían la camiseta de la selección mexicana.

"Yo vendré así, normal, como siempre", responde Flor. "¿Por qué vamos a huir?" En la intersección donde trabaja Monserrat Fuentes, de repente sale un camión disparado hacia Tlalpan, sin detenerse en la ciclovía. Le sigue otro auto que va más despacio, pero igual se detiene sobre la ruta a la espera de incorporarse a la avenida. Apunta con el dedo para ilustrar que su reclamo no se limita al trabajo. "Puede haber un accidente", sostiene esta mujer de 43 años, 20 de ellos como trabajadora sexual en Tlalpan. Se cambia con maestría en plena acera los tenis y un vestido largo por los tacones y la minifalda para trabajar.

"Al gobierno no le importa lo que nosotros digamos", asegura Monserrat. Explica que, si antes atendía a cinco clientes, ahora puede tener dos o uno. Otra mujer relata, por ejemplo, que en una noche podía llegar a ganar poco más de 160 dólares y ahora no llega a 40. Monserrat se ha planteado mudarse a otra zona, aunque rápidamente recula. "¿Por qué vamos a huir?", dice. Avanza la noche y Flor debe tomar una decisión: retirarse mientras el Metro está abierto o esperar a que haya suficiente trabajo para pagar un taxi.

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