Certidumbre y planeación estratégica, pilares del sector inmobiliario mexicano
Certidumbre y planeación, claves del sector inmobiliario

Certidumbre y planeación estratégica, pilares del sector inmobiliario mexicano

En un contexto económico marcado por la cautela y la presión urbana creciente, el sector inmobiliario de México se encuentra en un momento crucial. Gustavo Tomé Velázquez, experto en el ramo, enfatiza que el desafío actual no radica en acelerar el crecimiento, sino en hacerlo con reglas claras, visión de largo plazo y responsabilidad urbana.

Impacto económico y señales de desaceleración

El sector inmobiliario y de la construcción es uno de los motores principales de la economía nacional. Considerando su cadena productiva completa, aporta aproximadamente el 12% del Producto Interno Bruto y genera más de 4.5 millones de empleos directos e indirectos. Sin embargo, en el último año, la inversión fija bruta en construcción ha mostrado signos de desaceleración.

Esta tendencia se asocia principalmente a dos factores:

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  • Incertidumbre regulatoria
  • Encarecimiento del financiamiento

"Cuando las reglas cambian o se aplican de manera discrecional, la inversión se detiene. El desarrollo inmobiliario requiere certidumbre jurídica para poder planear y cumplir", señala Tomé Velázquez.

Déficit de vivienda y presión urbana

A este escenario se suma un déficit estimado de más de 8 millones de viviendas a nivel nacional. Paralelamente, en las principales zonas metropolitanas, el precio del suelo ha experimentado un crecimiento anual de entre 8% y 12% durante la última década.

Esta combinación de factores ha generado una presión significativa sobre el acceso a la vivienda, afectando particularmente a la clase media, y ha profundizado los retos de ordenamiento urbano en todo el país.

Desarrollo integral y oportunidad del nearshoring

Tomé subraya que el desarrollo inmobiliario debe entenderse como una política integral y no como una actividad aislada. "La planeación urbana, la movilidad y los servicios deben ir de la mano. Cuando el crecimiento se improvisa, los costos sociales y económicos terminan siendo mayores", advierte el empresario.

El experto también destaca la oportunidad que representa el fenómeno del nearshoring. Entre 2023 y 2024, la inversión extranjera directa vinculada a bienes raíces, parques industriales y vivienda superó los 5 mil millones de dólares, impulsada por la relocalización de cadenas productivas.

No obstante, Tomé alerta que este flujo de capital puede verse afectado si no se garantiza estabilidad normativa y procesos administrativos predecibles. "El capital puede asumir riesgos, pero no incertidumbre. México tiene una oportunidad real para consolidarse como destino de inversión inmobiliaria, siempre que ofrezca reglas claras y planeación de largo plazo", afirma.

Valor más allá de lo económico

Finalmente, Gustavo Tomé Velázquez sostiene que un desarrollo inmobiliario bien ejecutado no solo genera valor económico, sino que contribuye significativamente a la estabilidad de las ciudades y a la calidad de vida de sus habitantes.

"El sector puede ser un aliado del crecimiento ordenado del país si se privilegia la certidumbre sobre la improvisación", concluye el experto, subrayando la importancia de una visión estratégica y colaborativa para el futuro del desarrollo urbano en México.

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