Legisladores de Nuevo León han presentado una propuesta para eliminar el tope del 10% en los incrementos anuales de renta, una medida que había sido implementada para proteger a los inquilinos. La iniciativa busca revertir esta limitación, argumentando que desincentiva la inversión en el mercado de alquiler y reduce la oferta de vivienda disponible.
Detalles de la propuesta
La propuesta, impulsada por diputados locales, plantea modificar la Ley de Vivienda del estado para eliminar el límite máximo de incremento en las rentas. Según los legisladores, esta restricción ha provocado que muchos propietarios opten por no alquilar sus propiedades o las saquen del mercado, lo que agrava la escasez de vivienda y eleva los precios.
El tope del 10% fue establecido como una medida temporal para proteger a los inquilinos durante la pandemia de COVID-19, pero los promotores del cambio consideran que ya no es necesario y que sus efectos negativos superan los beneficios.
Argumentos a favor
Los defensores de la eliminación del tope señalan que esta medida permitirá una mayor flexibilidad en el mercado, incentivando a los propietarios a ofrecer más viviendas en renta. Además, argumentan que un mercado más dinámico podría llevar a una estabilización de los precios a largo plazo.
Asimismo, destacan que la restricción ha generado distorsiones, como contratos informales o incrementos encubiertos, que perjudican tanto a inquilinos como a arrendadores.
Postura de los opositores
Por otro lado, organizaciones de inquilinos y algunos legisladores se oponen a la eliminación del tope, advirtiendo que podría provocar incrementos desmedidos en las rentas, afectando especialmente a las familias de bajos ingresos. Consideran que se deben buscar otras soluciones para fomentar la inversión sin desproteger a los arrendatarios.
El debate se ha intensificado en el Congreso estatal, donde se espera que la propuesta sea discutida en las próximas semanas. Mientras tanto, el tope del 10% sigue vigente, pero su futuro es incierto.



