La presidenta Claudia Sheinbaum enfrenta un escenario político complejo tras la renuncia de Citlalli Hernández a la Secretaría de las Mujeres para integrarse a Morena en una "tarea especial" de construcción de alianzas electorales rumbo a 2027. La mandataria indicó que Hernández habría tomado la decisión tras conversar con Luisa María Alcalde, líder del partido.
Movimientos en el gabinete y la dirigencia
Posteriormente, Sheinbaum invitó a Alcalde a asumir como Consejera Jurídica del Ejecutivo Federal, en sustitución de Esthela Damián, quien buscará la candidatura al gobierno de Guerrero. Alcalde, en una reacción inusual, analizó la oferta y aceptó mediante un video en redes sociales.
Rumores de distanciamiento
Desde hace meses circulan versiones sobre un distanciamiento entre Sheinbaum y la dirigencia de Morena, agravado por la publicación de imágenes del secretario de Organización en un viaje a Japón durante una sesión del Consejo Nacional, así como por presuntas injerencias del diputado Arturo Ávila en la vida interna del partido.
Ante esto, diversas voces han anticipado la necesidad de un relevo en la dirigencia para que una figura afín a la presidenta tome el control. Se perfila a Ariadna Montiel, secretaria de Bienestar, como próxima presidenta de Morena, quien podría renunciar en los próximos días.
Interrogantes sobre la estrategia
La serie de movimientos ha generado preguntas: ¿Era necesario colocar a Hernández al frente de una tarea especial sin sustituta? ¿Por qué anunciar la invitación a Alcalde en la conferencia mañanera sin previo aviso privado? ¿La reacción de Alcalde refleja inconformidad? ¿Se detendrán los cambios con su salida o alcanzarán a Andrés Manuel López Beltrán? Detrás de estos pasos apresurados podría haber un riesgo que Sheinbaum identificó para el control de candidaturas.
Es probable que no conozcamos todas las razones, pero es evidente la necesidad de Sheinbaum de asegurar el control partidista. Esto es natural en un régimen político como el mexicano, pero también implica una ruptura entre el grupo de la presidenta y el de su antecesor, Andrés Manuel López Obrador.
Perspectivas futuras
Los próximos días definirán el ejercicio real del poder de Sheinbaum y el debilitamiento de los cercanos a López Obrador. Esta lucha por el control del partido y la definición de la candidatura presidencial hacia 2030 promete ser intensa.



