La frágil confianza ciudadana en México se refleja en los resultados de la Encuesta Nacional de Confianza en la Administración Pública (Encoap) del Inegi, donde solo el 53% de la población expresa una alta o muy alta confianza en el gobierno federal. Este dato contrasta con el 56.3% que confía en los empleados del gobierno federal, lo que sugiere una evaluación diferenciada entre las personas y las instituciones.
Desconfianza generalizada en el poder político
Los resultados de la Encoap revelan un contexto de desconfianza generalizada en las estructuras del poder político en México. Incluso las instancias mejor evaluadas no alcanzan el 60% de confianza. Según el Inegi, el 56.3% de la población tiene confianza alta o moderadamente alta en los empleados del gobierno federal; el 54% en empleados municipales; y el 53.7% en empleados estatales. Sin embargo, al evaluar a los gobiernos como conjunto, solo el 53% confía en el gobierno federal, con un 28.7% de confianza baja o nula y un 17.9% neutral. Los gobiernos estatales obtienen un 47.7% de confianza, y los municipales un 47%.
Confianza en otros poderes y actores
La encuesta también mide la confianza en otros poderes: la Suprema Corte de Justicia de la Nación y los jueces alcanzan un 50.7%; el Congreso de la Unión un 41%; y los Congresos Estatales solo un 38.8%, con un 40.5% de confianza baja o nula. En contraste, las Organizaciones Internacionales gozan de un 63.6% de confianza alta o muy alta, superando al gobierno federal. Los medios de comunicación tienen un 51.9%, mientras que los partidos políticos obtienen apenas un 33.7%, con un 46% de confianza baja o nula.
Percepción de corrupción en el sector público
La Encoap revela que el 84.9% de las personas cree probable que un servidor público acepte dinero para acelerar un servicio; el 59.2% piensa que el gobierno federal accedería a exigencias empresariales en perjuicio de la sociedad. Además, el 57.1% considera que a los funcionarios no les importa la opinión ciudadana; el 54.1% percibe insuficiente información gubernamental; el 46.7% no sabe cómo interactuar con el gobierno; y el 46.3% cree que no hay oportunidades de participación.



