La más reciente Encuesta Nacional de Seguridad Pública del Instituto Nacional de Geografía y Estadística (Inegi) arroja resultados contrastantes. Por un lado, el 61.5 por ciento de la población de 18 años y más en 91 áreas urbanas del país considera inseguro vivir en su ciudad. Por otro lado, la confianza en las instituciones militares ha aumentado significativamente.
Cifras de confianza en las fuerzas armadas
Según la encuesta, la Marina (Semar) encabeza la confianza ciudadana con un 88 por ciento, seguida por la Fuerza Aérea Mexicana (FAM) con 87 por ciento y el Ejército con 85.6 por ciento. Estas son las calificaciones más altas desde septiembre de 2021. Omar García Harfuch, secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, atribuyó estos resultados a una estrategia sostenida basada en coordinación, inteligencia y presencia territorial.
Posibles motivos del aumento de confianza
El reciente operativo que culminó con la captura de Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”, considerado el narcotraficante más buscado del mundo, podría haber influido en esta percepción positiva. Sin embargo, eventos ocurridos a finales de abril podrían modificar esta tendencia.
Escándalos en la Marina
La detención en Argentina del contralmirante Fernando Farías Laguna, acusado de contrabando de combustible y con ficha de Interpol, ha generado controversia. Farías Laguna, quien se encontraba prófugo con identidad falsa, es hermano del vicealmirante Manuel Roberto Farías Laguna, detenido en septiembre pasado junto con otras 13 personas, entre ellas cuatro oficiales de la Armada, por los mismos delitos. Los hermanos Farías Laguna ocuparon puestos clave en la Marina y son sobrinos del ex secretario de Marina Rafael Ojeda, quien supuestamente estaba al tanto de sus actividades ilícitas, según audios filtrados.
Polémica en el Ejército
En Chihuahua, operativos encabezados por la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) han sido cuestionados por la presunta participación de agentes de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) estadounidense en el desmantelamiento de narcotalleres, lo que violaría la Ley de Seguridad Nacional y la Constitución mexicana.
Ante estos hechos, surge la pregunta: ¿se mantendrá la confianza casi plena en las instituciones militares, bajo la premisa de que “una manzana podrida no echa a perder el barril”? La respuesta dependerá de la percepción ciudadana ante los recientes escándalos.



